Has empezado el día demasiado temprano y has acabado demasiado tarde,
tienes la cuenta en números rojos, el transporte público viene con
retraso y lleno de cuerpos sudorosos, la lavadora se te ha rebelado y
el ordenador va a pedales, y entonces intentas evadirte y abres el Hola pero encuentras con estas zagalas borrachas perdidas vestidas con
un trapo minúsculo que cuesta tu sueldo de tres meses. En concreto son
Charlotte Casiraghi, Tatiana de Santo Domingo, Camilla Al Fayed (la
hija del dueño de Harrods), Julia Reston Rotfield (la hija de Carine
Rotfield, la directora del Vogue Francés, que también se ha colado entre las adolescentes) y otras niñas bien. Están pasándoselo pipa en el Hotel Crillon de París, en la presentación de un libro de Mario Testino.
Pronto se me olvidó lo mal repartido que está el mundo y me puse a
mirar lo que llevaban encima. Lo que me llamó la atención es que en
cierta manera, estas niñas están creando su propio estilo de fiesta.
Sólo Camila Al Fayed lleva el clásico vestido de cóctel y un recogido, y parece fuera de lugar.
Las demás llevan uñas y labios rojos, pelo natural, plataformones o
botines y minivestidos ochenteros de Lycra fluo, sobre todo de
Christopher Kane, la joven promesa del diseño inglés cuyas colecciones
parecen pensadas para ir de fiesta exclusivamente. Bolsos mini y mucha
media tupida y alguna de cristal con topitos como la que os enseñé en un post sobre la London Fashion Week.
Después de ver varias fotos similares en otras revistas, puedo arriesgarme un poco y decir que en estos momentos es la etiqueta de rigor para las fiestas exclusivas
donde van estas ricas herederas y demás it girls.
Para trasladar el look al mundo real, los vestidos siguen siendo más
cortos que en temporadas pasadas, pero no hace falta que sean de esa
lycra que no perdona, una falda más amplia o en forma de A será más benevolente con las caderas. Si enseñas mucha pierna, mejor llevar manga que cubra algo
los brazos o una chaquetita manga tres cuartos. Los zapatos pueden no
ser plataformas vertiginosas o botines que acortan la pierna, zapatos
de tacones anchos quedan bien. Ahora sólo falta un bolsito de mano,
rouge en los labios y un collar de eslabones dorado. ¡Y que importa si
estás tomando una copa en el bar de al lado de tu casa!