Pegaos a su espalda, porque igual os consigue colar en la fiesta del año. Se llama Nik Goldman, es inglés, productor de cine y todo un experto en colarse en saraos exclusivos. Este año ha estado haciendo de las suyas en Cannes, pero anteriormente se coló en la fiesta de los Oscar en L.A haciéndose pasar por un miembro del gobierno británico.
Goldman dice que recuenta más o menos un 75 % de aciertos e insiste en que se cuela en fiestas por razones laborales. Dice que es productor de cine y para su profesión necesita contactos, pero más bien da la impresión de que lo hace por diversión, por demostrar que es más espabilado que los seguratas y por el subidón de adrenalina. De hecho, es un hobby bastante antiguo porque ya a los 16 alquiló una limusina con sus amigos y fue al cine local diciendo que eran de un grupo de rock y querían que les cerrasen el cine para ellos. Resumiendo: que sufre de algún tipo de trastorno mitómano (a ver si algún psicólogo nos puede dar su diagnóstco)
Yo debo confesar que lo he hecho alguna vez. No tiene mucho misterio. Debes ir arreglado pero discreto, para no llamar demasiado la atención, y para que no se acuerden de ti. Hay que cruzar la puerta con paso seguro. Si piden invitación, siempre es buena técnica mirar a otra parte, hablar por teléfono o buscar algo en el bolso haciendo como que no oyes y estás demasiado ocupada para esas tonterías de la invitación. Cuando estás dentro te sientes igual que un espía que ha cruzado la frontera con pasaporte falso. Pero yo, a no ser que tuviese que cubrir alguno de los eventos, nunca me lo he tomado como un trabajo, no tengo suficiente fuerza de voluntad. Mi noche se resumiría más bien en un “diga Pamplona con la boca llena de champán y sushi”…
El caso es que Goldman revela algunas de sus técnicas en
The Times para que no haya “puerta” que se resista. Este es un resumen de sus recomendaciones:
-La más socorrida es decir que tu nombre está en la lista e insistir hasta que la pobre chica de RRPP se harta y te deja pasar. Yo añadiría que siempre es útil hacer los deberes y tener un nombre que dejar caer. Eso sólo se debe hacer como segunda opción después de probar con tu propio nombre en la lista. Goldman aunque no lo parezca tiene un mínimo sentido del decoro y explica que también hay que saber cuándo parar, y retirarse a tiempo.
-Haz que hablas por el móvil para no ser molestado. Si no funciona, consigue un walkie, parecerá que eres parte del personal de seguridad.
-Si quieres entrar en una zona privada, saluda a un “amigo imaginario”. También puedes decir que te acompañen dentro a buscar a tu amigo, y luego dar vueltas hasta que el de seguridad se canse de ti y vuelva a su puesto de vigilancia. Tú entonces te quedas dentro con una copa de Veuve Clicquot.
-Si hay una lista, fíjate rápidamente en uno de los nombres que hay en ella (mejor que no sea famoso) y roba su identidad para pasar. Goldman puntualiza que esta es una opción bastante arriesgada y algo peligrosa, pero yo he visto a un amigo venezolano llevarla a cabo con maestría.
-Hay entradas laterales o de cocina que no suelen ser exploradas. Si te haces amigos del personal del restaurante o de catering, puedes encontrar una puerta alternativa.
¡Feliz colada!