Hasta hace bien poco, se trataba de esconder los lazos de los cordones de las zapatillas. El final de las cintas se escondía por donde se pudiese. Es como si hubiese que eliminar uno de los elementos prácticos que las convertían en artículos más terrenales, no en declaraciones de principios cool.
Pues bien, ahora parece que lo “molón” es hacer todo lo contrario: hacer el lazo bien abajo y bien obvio para que se vea, aunque lleves los pantalones caídos. Y si contrasta con el color de las zapatillas mejor.
Lo he visto en adolescentes malotes y en hip hoperos y nunca tenía la cámara a mano para sacar una foto. El otro día, la tenía en el bolso y me topé con dos teenagers de este palo por las calles de Londres.Sus zapatillas no son especialmente bonitas y la calle está llena de chicles aplastados, pero sirve de muestra.
Paré a los dos amigos y les pedí que me dejaran hacer una foto a sus pies. Al principio me miraron como si me faltase un tornillo y siguieron andando, con su cadencia habitual de sin prisas pero sin pausas. Y se lo volví a repetir.
-Por favor, me dejáis hacer una foto de vuestras zapatillas. Es por los cordones. La pondré en un blog de moda.
-…… (Silencio absoluto, mirada desdeñosa)
-Bueno, por qué no os ponéis así juntos y os saco la foto a las zapatillas, es un minuto.
- ….. (Silencio más absoluto, mirada burlona)
-¡Gracias!
Y resoplaron como diciendo “lo que hay que aguantar, es que no se puede molar tanto”
Para que veáis lo que hago por vosotros, queridos lectores.