Me he enterado por Susie Bubble que 23 piezas de la próxima colección de Christopher Kane han sido robadas de su estudio. Con ordenador incluido. Una semana antes de que tuviera que mostrarlas en la pasarela. Según parece, los ladrones no han dejado huellas y conocían los códigos de las puertas de entrada. Raro, raro.
Una de dos: o son ladrones completamente ajenos al mundo de la moda que pensaban que podían vender las piezas, sin caer en que si no han sido presentadas sobre las pasarelas, será algo demasiado obvio y serán cazados enseguida. O que son ladrones malvados fashionistas, que lo han hecho por vengarse de Kane o por rivalidad. Al fin y al cabo, el diseñador escocés es uno de los diseñadores jóvenes con más proyección, el protegido de Donatella Versace, un niño prodigio que ha conquistado al público con sólo dos colecciones.
Lo siento por Kane, porque tiene sólo una semana para reproducir sus piezas. Por que me cae bien y es emocionante ver talento de vez en cuando. Y porque el que iba a ser uno de los mejores desfiles de la Semana de la moda de Londres definitivamente se verá afectado.
Pero.... ¡me encantan estas intrigas palaciegas!