

¡Se acabó! Vuelvo a la normalidad y a tomar desayunos sin alcohol.
Mis desfiles favoritos han sido Armand Basi, muy interesante, por el uso de colores y por la experimentación con nuevos materiales. Y los complementos de rafia fueron geniales. Aquí tenéis una muestra de los zapatos. Un triunfo para Armand Basi y Markus Lupfer, sólo he oído comentarios positivos de la prensa y estilistas.
Sobre todo me han gustado algunos "nuevos diseñadores" Otro español, Emilio de la Morena, que se centró en unos preciosos vestidos de patchwork. Sus vestidos blancos como el que veis a la izquierda, hubiesen dejado a Phoebe Philo verde de envidia... Y Modernist, con vestidos de tablas inspirados en la Grecia antigua, una convivencia perfecta entre geometría y fluidez.
Vamos a la "chicha"... mi última fiesta fue al celebrada por Frost French, la marca de Sadie Frost (ex de Jude Law, íntima de Kate Moss) y Jemima French. Dos mujeres en sus cuarenta de muy buen ver. Fuimos a la inauguración de la tienda, donde me topé con Kate Moss. Llevaba unos pantalones negros anchos de pierna y altos de cintura, plataformas y una blusa blanca con lazada al cuello sin sujetador debajo. Una carterita de mano de piel de serpiente y el eyeliner de los ojos muy pronunciado. Estaba guapa, pero una compañera me dijo que se le notaban los efectos de la fiesta en la piel. Que antes tenía una piel perfecta. De la ropa Frost French, pues ejem, parecía todo un poco glam, con lentejuelas y terciopelos pero tendré que volver cuando no esté la Moss por ahí y pueda concentrarme más en los diseños. Hay veces que los famosos producen efectos contrarios a los buscados.
La fiesta continuó en un bar de lo más estándar en la zona de Islington. Kelly Osbourne, Courtney Love, Kate Moss (que no parecía muy interesada en quedarse en la fiesta de Stella MCCartney que se celebraba al mismo tiempo) y su nuevo novio, Jamie Hince de The Kills. Pinchaban las petardas de las Queens of Noize y todo estaba lleno de rockeros jóvenes potencialmente novios de Frost. El hijo de Paul Weller que va pintado como una puerta, estaba desgañitándose para que le dejasen entrar en la zona VIP, no paraba de lamentarse diciendo que había venido con Kelly Osbourne (que parecía su hermana en versión achatada) y tenía que verla allí dentro. Uno piensa que teniendo un padre músico de ese calibre, estaría ya de vuelta de ese mundo de celebrities...
Los VIPs fumando, -cuando en el Inglaterra está prohibido en todos los locales- provocando un estado de histeria entre los camareros y encargados. Y a cierta hora de la noche, aparecen los paparazzi. Dentro y fuera del local. Pero vamos a ver, esta gente que va tan de cool, ¿no se quejan de que los fotógrafos no les dejan vivir? Pues allí estaban mano a mano con los famosos, llamados por la propia firma. Y los que esperaban en la puerta, fueron avisados por gente del círculo que recibe dinero mensual por proporcionar información. Yo no es que vaya a muchas fiestas con famosos, pero aún así me dieron una tarjeta por si acaso veo algo en el futuro. ¡ja!
Y por último, un suceso que puso la piel de gallina al público del desfile dedicado a moda hombres MAN (Kim Jones, TopMan y Casette Playa: foto). La madre rusa de la que puse foto en otro post es una especialista en colarse en front row. Yo no se para quién trabaja, pero tiene obsesión malsana por la front row y allí es donde suele arreglárselas para estar. La mayoría de las rrpp que corren un tupido velo y pasan de ella por no montar un escándalo. Pero se encontró con Mandi Lennard, (a mi el mejor consejo que me han dado con ella es que no la mirase a los ojos). Pues bien, la rusa se sentó en primera fila y como se negaba a levantarse cuando se lo pidieron de buenas, fue arrancada de su asiento por el maromo de seguridad cuando el desfile ya había empezado. Sorprendentemente, la cara de la rusa permaneció imperturbable. Ay, si no fuera por estos momentos Zoolander...