Sí, tengo las típicas fijaciones que tiene la mayoría: los bolsos y los zapatos. Una época también me dio por los cinturones. Pero tengo otra mucho más persistente y bizarra: las camisetas de rayas. Ponme una delante y la querré. En mi armario hay de todos los precios y todas las apariencias. Hasta la típica camiseta de los Ramones: yo la tengo a rayas blancas y rojas. Se que no estoy sola con esta obsesión. Hace tiempo leí una entrevista en el Vogue UK con una estilista que confesaba coleccionar camisetas de rayas desde su época grunge en los 90.
Creo que mi inclinación por las rayas también viene de la misma década, de mis días y noches malasañeros, que nunca se han conseguido despegar de mi apariencia.
No soy selectiva. Compro camisetas de rayas blancas y negras a dos euros y me pongo las viejas, con agujeros y dadas de sí debajo de vestidos. Pero sí tenía ganas de una camiseta marinera "perfecta". Tenía una, que se ponía mi padre en los 70, pero no se dónde ha ido a parar. Así que durante un tiempo estuve buscando sin prisas pero sin pausas la camiseta que la reemplazase. ¡Y la encontré! En una tienda de artículos náuticos. Era un establecimiento oscuro, polvoriento, su dueño estaba medio sordo. Pero allí estaba, ente redes, impermeables, botas de agua y cuadros de nudos náuticos. La podéis ver en la foto.
Es de la marca francesa Saint James, de un algodón muy cómodo, no muy estrecha, ni demasiado larga pero con la longitud perfecta para meterla por dentro de los pantalones. Y se puede remangar. Me la pongo con todo: faldas lápiz, faldas de vuelo, vaqueros, shorts...pero me encanta con mi collar no-Marni de Accesorize y mis primeros pantalones de cintura alta de la temporada. Son de H&M, de lana negra y botones en la cintura, me los compré para probar y he decidido que vamos a pasar un buen invierno juntos. Os enseñaría una foto, pero desde que me cambié de casa, mi espejo es muy estrecho y me salen unas fotos un poco raras. Tendré que buscarme otro "fotódromo".
Seguro que tenéis algún trastorno obsesivo relacionado con vuestro armario... confesad.