Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales

Artículos - noviembre 2007

# lunes, 26 de noviembre de 2007 17:38

Belleza: en qué ahorrar y en qué gastar

Me aturde el mundo de la cosmética. Ya he hablado antes del tema. El caso es que siempre soy bastante recelosa con las cosas que prometen lo imposible y me gustaría tener el criterio suficiente para saber lo que realmente funciona.

¿Son los tratamientos de Eve Lom tan fantásticos como nos dicen? ¿O se puede conseguir lo mismo, comprando gasa para limpiar la cara siguiendo los pasos de las instrucciones en sus productos?
 
Y, ¿qué me decís sobre que haya que comprarse una crema para las manos, otra para los pies, otra para el cuello y mínimo diez diferentes para la cara? Me gustan las cosas simples que puedas utilizar para varias cosas: la 8 hour creme de Elizabeth Arden o aloe vera.
 
No entiendo qué ingredientes tendrán algunas cremas para costar lo que cuestan. Por eso, he estado preguntando y leyendo sobre los productos en los que merece la pena gastarse un poco más y  los que el precio no supone diferencia:

Merece la pena gastar más en …

- Base de maquillaje. Buscad que tengan una textura elástica y que sean compatibles con vuestro tipo de piel. Comprobad que se mantengan a lo largo del día y que no haya que reaplicarlos constantemente.

- Cremas acondicionadores de cabello. Como el champú, no desaparece en el sumidero cuando lo aclaramos, hace un efecto más persistente en nuestro pelo.

Cremas si tienes piel sensible o con problemas, también merece la pena comprarse productos adecuados, pero es verdad que nunca llegan a ser tan caros como por ejemplo, los productos de La Mer. Y creo que la mejor inversión es una crema con protección solar, mejor gastárselo en eso que en una antiarrugas.

Ahorrad en …

- Polvos bronceadores: he comprobado que algunos de marcas baratas consiguen en mismo efecto que los Terracota de Guerlain.

- Brillos de labios: ¿Quién quiere brillo de Dior rosa pálido con efecto iridiscente? Se consigue un efecto más natural y más bonito con la vaselina de toda la vida.

- Lápices de ojos: con tal de que el color te vaya, no importa si te los compras en la droguería de al lado de tu casa.

- Máscara de pestañas: se caducan pronto, así que sólo te puedes justificar gastarte un poco más si la usas todos los días y la vas a terminar antes de tres meses.

- Champú: No hace falta que hagan mucha espuma, no hace falta que tengan un perfume maravilloso, la clave está en el PH.

- Crema anticelulítica: las más caras no son las más efectivas. Vale más que nos preocupemos de comer bien, hacer ejercicio, hidratar y exfoliar la piel y beber agua.

- Cualquier cosmético de tendencia: una laca de uñas fluo, una sombra de ojos brillante,… probad con algo barato antes.

En el tema fragancias no estoy cien por cien segura. El mundo de los perfumes es muy complicado. Hay algunos perfumes artesanos o aceites esenciales de flores que cuestan la mitad que perfumes de marca y huelen igual de bien. En la foto, el perfume más caro del mundo, Clive Christian Imperial Majesty, de edición limitada y frasco-joya a 195.000 euros el envase ¡¡!! En esto sí que podemos estar seguros de que es una tomadura de pelo….

Igual vosotros sabéis algo más que yo, contadme qué pensáis.

 

 

# miércoles, 21 de noviembre de 2007 10:03

El suplicio de ir a la peluquería

Según los peluqueros mi corte no me favorece nada. Tengo el cabello seco, las puntas destrozadas. El champú que utilizo es malísimo, no me puedo alisar el pelo con planchas porque se estropea. Y me tendría que aplicar una mascarilla todas las noches, sérum todas las mañanas, sanearme cada tres semanas y por supuesto comprar todos los productos que encarecidamente me recomiendan.

Lo primero, ¿habrá alguien que tenga la dedicación para seguir sus consejos a rajatabla?

Lo segundo, ¿desde cuando sacarse el título de peluquería conlleva una pérdida de la respeto al prójimo y de la discreción?

No voy a la peluquería para que me digan que voy hecha un adefesio, que he llevado un crimen en la cabeza durante meses, para que tenga que disculparme si no quiero comprar productos capilares en cantidades industriales. Y después viene ese intento de amabilidad, cuando te ofrecen té a la mandarina o agua de los manantiales de Tahití. Por favor, si me acabas de mirar las puntas con cara de asco absoluto. ¡¡Sólo quiero que me cortes el pelo, por el amor de Dios!! 

Luego está el efecto "molo mazo". Una vez pasé por delante de una peluquería en el Soho londinense. Tenía butacas de cuero de barbería, papel pintado en las paredes. Me gustaba el aspecto de los peluqueros, sonaba buena música y había polaroids en el escaparate de clientes recién peinados con cortes estupendos y sin complicaciones (nada de puntas disparadas o tintes de concurso regional de estilismo capilar)

Entré y no me ofrecieron té de flor de jazmín, les tuve que pedir que me sirviesen un vaso de agua. Lo que me pareció una buena señal: que iban al grano. Pero entonces el peluquero me empezó a hablar de que había vivido en una casa ocupa para artistas en París, y les cortaba el pelo a todos ellos, de que componía música en su cabeza mientras pedaleaba en su bicicleta de camino al trabajo. Más adelante le dio por poner en el ipod música de sus grupos favoritos: "¿Conoces a The The Teenagers?, escucha esta canción, es lo mejor." Y acto seguido se pone a cantar: "Me gustan tus tetas, me gusta tu culo" mientras me desfila mechones. Yo no es que sea una novicia, pero como una tonta, me pongo roja como un tomate, más que nada porque no te esperas escuchar eso en boca de tu peluquero.

Me entraron ganas de decirle: querido mío, tienes una historia personal bohemia y encantadora, un gusto impecable en letras de canciones. Pero ¿no te das cuenta de que no quiero pagar un riñón para que me dejes como alguien que duerme en una casa ocupa, por mucho que sea de artistas, y en París? Quiero que me dejes de portada de revista. ¿Capito? ¿O es mi petición demasiado banal para tu aguda sensibilidad estética?

A lo que iba: necesito urgentemente un tijeretazo pero no se dónde ir. La única peluquera del mundo que me gustaba ha desaparecido sin dejar rastro. Me regañaba sólo cariñosamente ("qué pelos de hippy que traes" era lo máximo que me decia), era amable, divertida y cortaba el pelo tan bien... Tamara, si lees esto, ponte en contacto con tu cliente que te echa de menos.

¿Soy una maniática y una exagerada?¿Os sucede a vosotros lo mismo?  

# lunes, 19 de noviembre de 2007 19:35

Amigo diseñador

Hay diseñadores a los que admiras, otros que te llevan a un mundo de fantasía. Que te sorprenden cada temporada o que te derriten el corazón. Y luego están los "diseñadores amigo" Los que parece que te conocen de toda la vida y saben lo que te va. Creo que no se suele coincidir con mucha gente, y que cuando lo encuentras no quieres llevar prendas de ninguna otra marca. A mi me pasa eso con Vanessa Bruno. Las prendas de esta diseñadora parisina, de madre escandinava y padre italiano son las favoritas en mi armario. Quizás tengo esta debilidad por ella porque es un poco más accesible (que otras firmas o porque sus prendas son muy ponibles. Cada vez que voy a París hago peregrinaje a su tienda de la rue Saint Sulpice y mientras tanto me dedico a buscar piezas en outlets, saldos, ebay o las rebajas de Net a Porter.

Los vestidos los puedo llevar tanto para una boda como para una cena romántica. Sus bolsos de loneta con lentejuelas van con una gabardina, vaqueros y All Star y también vuelven especial un vestido negro. Parece que me han pagado para que le haga publicidad, pero es que hasta me gusta su casa.

 

 

 

 

Vanessa Bruno hace exactamente lo que me gusta llevar. Dice que quiere hacer diseños delicados pero no cursis, prácticos y femeninos pero no edulcorados. Prefiere las cosas sutiles a las obvias. Su ropa se puede llevar temporada tras temporada. Además la manera en la que corta las prendas le va bien a mi tipo de cuerpo. El otro día vi unos vestidos suyos en una boutique. En la percha no parecían gran cosa pero cuando me los probé era una cosa totalmente distinta. Cuando me miré al espejo sabía que "era yo". Tela lisa, hechura sencilla pero corte impecable y mangas con detalles. "Es así como quiero verme ahora, recién estrenada mi treintena", pensé.

Arriba, imágenes de su nueva colección para primavera verano y a la izquierda, yo con el pelo electrificado y uno de mis vestidos favoritos de Vanessa.

Os parecderá obsesivo, pero seguro que os sucede algo parecido. ¿Cuál es vuesto diseñador amigo? 

 

 

 

 

 

 

# viernes, 16 de noviembre de 2007 9:43

Chica nueva en la oficina

 Trabajo desde casa. Tiene muchas ventajas, pero también algún otro inconveniente. Es una jornada más solitaria: hay veces en las que voy a entrevistar a alguien y -muy poco profesionalmente- le cuento yo mi vida en lugar de intentar que me la cuenten a mi . También se desarrollan hábitos bastante irritantes: nunca llevo dinero suelto encima, tengo horarios al revés que todo el mundo, como lo primero que pillo en la nevera por no salir al comprar al super, pienso en alto, y mi armario es absurdo .Tengo o prendas muy casual y cómodas o ropa festiva como vestidos, taconazos, bolsitos de mano... para ir a fiestas o a eventos relacionados con la moda. Nada entre medias. Y nada por supuesto, apropiado para la oficina.

Tuve que pasar un día trabajando desde una oficina, y como os podréis imaginar no tenía nada que ponerme. Descarté el socorrido uniforme de camarera (pantalón o falda negra, camisa blanca, aunque esto aparece en el catálogo de COS y queda muy bien) y el disfrazarme de "ejecutiva": ay, cuántas veces he visto ese look de alguien que quiere vestir un día más formal, se inspira en la peli Armas de Mujer y termina poniéndose encima un pastiche que consigue el efecto contrario. Así que me planté los pantalones de lana negra, con pierna ancha y cintura alta, una blusa sin cuello de rayas metida por dentro, tacones gordos y me puse perfilador de ojos azul. Como salida de los años 70. Cuando llegué al sitio en cuestión, me sentí verdaderamente como un pulpo en un garaje.

Si me tuviese que vestir formal para ir a trabajar, ¿qué haría? Creo que me vería con pantalones bien cortados, de pierna ancha con blusas o tops de punto amplias, como en Comptoir Comptoir des Cottoniers. O con vestidos muy sencillos combinados con blazers masculinos. O con falda lápiz con camisa masculina metida por dentro y cinturón fino de cuero y una gabardina. Y tacones por supuesto. Me inspiraría en la silueta de Jil Sander. Pero creo que no me vería con un traje de chaqueta.

Aquí tenéis a Sarah Jessica Parker, (o mejor dicho Carrie porque es en el set de la nueva peli) con prendas de YSL para la próxima primavera-verano.  A mi me gusta, pero ¿la veríais vosotras de esta guisa en una oficina?

 

 

# martes, 13 de noviembre de 2007 16:51

De mi capa un sayo

El Conde Drácula, los poeta románticos, actores dieciochescos, Batman, el ciego del Lazarillo de Tormes, los toreros, los tunos, Caperucita,  Marichalar... que tendrá la capa que tiene tantos amigos. Y tantos enemigos. Puede verse rancia, engolada, tétrica, ridícula (sí tunos va por vosotros) y anticuada.   Pero,  según cómo se lleve, puede ser dramática, suntuosa y original. Y viene fuerte esta temporada, si no os lo creéis, mirad estas fotos. (Comptoir des Cottoniers, Alberta Ferretti, Pucci, Sonia Rykiel y Stella Mc Cartney)

¿Y cómo llevarla para no parecer disfrazado? Aquí vengo rauda con una mini-guía:

-Una capa puede ser mucho más elegante con un vestido de fiesta que un abrigo negro. Para evitar el efecto flotante hay una solución muy sencilla: un cinturón que la ciña a la cintura, como propone Alberta Ferretti (foto)

-Las bajitas: elegid una que llegue hasta la cadera (como la de la imagen de Comptoir des Cottoniers) y llevadla con tacones. Dará la sensación de alargar la silueta y evitaréis parecer  un niño fan fatal de Harry Potter.

-Para contrastar el volumen en la parte superior del cuerpo, mejor llevarla con pantalones estrechos o falda lápiz.

-¿Qué en negro os parece demasiado vampírica?: Buscadla marrón, gris o magenta (como la de Emilio Pucci)

También resta dramatismo excesivo unos botones maxi, que le den un aire más naif y sixties.

-Los accesorios mejor mantenerlos al mínimo. Sólo se aceptan unos guantes largos y negros de piel. Así también se mantiene la línea del brazo y hay continuidad entre la muñeca, lo que lleves en la parte de arriba y la manga de la capa.

 

 

# miércoles, 07 de noviembre de 2007 14:10

El barómetro

Chicos, ya se que normalmente os tengo un poco abandonados. ¡Pero me acuerdo de vosotros! Para que se vea que no os tengo en el olvido he recopilado tres ideas que están en lo más alto del barómetro cool.

Kanye West Su estilo preppy ha marcado escuela dentro del hip hop y siempre le ha gustado la moda. Pero ahora parece que quiere quitarle el puesto a Pharrell de hip hopero más fashionista del Universo. Tiene una columna sobre moda en una revista, sale en el Sartorialist (foto izda) y en una entrevista declaró que últimamente el artista que más envidia le ha dado estéticamente es Eve, en su video Tambourine, en donde la rapera luce sus Christopher Kane y sus gafas Chanel vintage. Buen ojo tiene el chico.

La última vez que le vi en directo, en un micro concierto, nos explicó lo que llevaba puesto a petición de alguien del público. Apuntad: trajes de Dior Homme, zapatillas Ice cream, diseñadas por Pharrell, reloj Casio G Schock, que tanto se llevaba en los 90 y gafas retro de Linda Farrow Vintage.

 

 

 

El equipaje con estampado de animales selvático que aparece en Darjeeling Limited, la última película de Wes Anderson. Diseñada exclusivamente para la película por Louis Vuitton.

Las películas de Wes Anderson pueden desatar amores y odios, a mi personalmente el contenido me deja un poco fría, pero me encanta su estética. Puedo ver sus películas como quien mira un editorial de moda -lo cual no debe ser muy buena señal para un cineasta- fijándome en los maravillosos decorados, en los detalles curiosos, en el vestuario... (Os acordáis de los Royal Tenembaums y de Gwyneth llevando polos Lacoste, abrigos de piel y bolsos Hermés Birkin?) El juego de maletas es una edición hiper limitada y ya ha sido subastada para recaudar fondos destinados a una organización solidaria en India. ¿No harán nada parecido en H&M o Inditex? Por cierto, los impecables trajes grises que llevan los personajes también son de Vuitton.

 

Las clásicas zapatillas de deporte blancas. Como las que veis de K Swiss Después de tanta saturación de zapatilla ultra tecnológica y de mil formas y colores volvemos a los básicos. Que más vale ser poco obvio que pasarse de cool. K Swiss también ha lanzado una colección de ropa masculina que tiene muy buena pinta. Sudaderas reversibles, jerseys algo preppies, de tenista gamberro, y pantalones estrechos. Claro que, en la presentación de la colección en al azotea con piscina de Shoreditch house, también contribuyó a mi entusiasmo uno de los modelos, al que nadie podía quitar los ojos de encima. (Luego tuvimos la cara de ir a hablar con él después del desfile y resultó ser simpático, nada creído, bueniño, hetero... y con novia.)

¿Más ideas para chicos cool?

 

# lunes, 05 de noviembre de 2007 18:25

Invasión felina

Hemos tenido a las tops a secas (Cindy Crawford, Claudia Schiffer, Linda Evangelista...), a las brasileñas sensuales (Giselle, Fernanda Tavares, Flavia Oliveira), a las super-rusas (Natalia Vodianova, Eugenia Volodina) a las muñecas (Jessica Stam, Gemma Ward), a las andróginas (Erin O'Connor, Bimba), a las aristo-modelos (Stella Tennant, Jacquetta Wheeler), a las ojipláticas (Lily Cole, Marina Pérez, Masha Tylena) y a la legión de niñas pálidas del este de Europa con nombres impronunciables. Y ahora parece que se llevan las gatas. O al menos eso dice este artículo de The Times.

El artículo está escrito en un tono medio de broma, pero es cierto que varias de las modelos del momento como Coco Rocha, Irina Kulikova, la española Sheila Márquez y Siri Toller, (por orden) comparten físico sinuoso, nariz chata, ojos almendrados y labio superior más estrecho y definido.

Esto rompe con la teoría que le había escuchado a mi hermana que decía que todos los humanos nos podíamos dividir entre cara de perro y cara de pájaro (a los trolls no se les clasifica). Pero por favor añadamos la categoría felina: los gatos son elegantes, misteriosos y si les da la gana, dulces. Desde luego es más satisfactorio que te digan que te pareces a catwoman, que te comparen con un caniche. Para gustos los colores, porque tengo un amigo que dice que le dan repelús las mujeres con cara de gato como Michelle Pfeiffer, Kylie Minogue o Sophie Ellis-Bextor. No se qué pensaréis de estas reflexiones más propias de noche absurda que de lunes por la tarde. Yo pese a todo, me quedo con las gatas.

Publicidad


Recomendaciones

Síguenos

Buscar