


El Conde Drácula, los poeta románticos, actores dieciochescos, Batman, el ciego del Lazarillo de Tormes, los toreros, los tunos, Caperucita,
Marichalar... que tendrá la capa que tiene
tantos amigos. Y tantos enemigos. Puede verse rancia, engolada, tétrica, ridícula (sí tunos va por vosotros) y anticuada. Pero, según cómo se lleve, puede ser
dramática, suntuosa y original. Y viene fuerte esta temporada, si no os lo creéis, mirad estas fotos. (Comptoir des Cottoniers, Alberta Ferretti, Pucci, Sonia Rykiel y Stella Mc Cartney)
¿Y cómo llevarla para no parecer disfrazado? Aquí vengo rauda con una mini-guía:
-Una capa puede ser mucho más elegante con un vestido de fiesta que un abrigo negro. Para evitar el efecto flotante hay una solución muy sencilla: un cinturón que la ciña a la cintura, como propone Alberta Ferretti (foto)

-Las bajitas: elegid una que llegue hasta la cadera (como la de la imagen de Comptoir des Cottoniers) y llevadla con tacones. Dará la sensación de alargar la silueta y evitaréis parecer un niño fan fatal de Harry Potter.
-Para contrastar el volumen en la parte superior del cuerpo, mejor llevarla con pantalones estrechos o falda lápiz.
-¿Qué en negro os parece demasiado vampírica?: Buscadla marrón, gris o magenta (como la de Emilio Pucci)
También resta dramatismo excesivo unos botones maxi, que le den un aire más naif y sixties.
-Los accesorios mejor mantenerlos al mínimo. Sólo se aceptan unos guantes largos y negros de piel. Así también se mantiene la línea del brazo y hay continuidad entre la muñeca, lo que lleves en la parte de arriba y la manga de la capa.