

Qué empacho. Y por esta vez no es de mazapán y polvorones y de canciones sobre peces emborrachándose en el río. Es de lentejuelas, brillos, pedrería y telas irisadas. Necesito un Almax cada vez que veo un escaparate. Una cosa es que decoremos el árbol de navidad y otra, que nos quieran vestir de abeto luminoso. Telas malas, cortes peores, e infinidad de piedrecitas que parecen salidas de los juegos que les regalas a tus sobrinas para que se hagan sus propios collares. Basta.
Las únicas prendas que mi estómago soportaría estas fiestas son sobrias, bien cortadas y libres de texturas purpurinescas. Y aquí entra mi creciente interés por el esmoquin femenino.
YSL, el vestido de novia de Bianca Jagger, Helmut Newton, Victor o Victoria, el provocativo modelito de Flash Dance. Los hemos visto de todas las formas y colores. Unos mejores que otros. Pero gracias al magnífico desfile de Lanvin para la próxima temporada, (creo que mi favorito para primavera-verano) vuelven a estar de actualidad. Y en esta ocasión, pierden rigidez, no tienen aspecto de fiesta de disfraces vulgar, asociaciones con Celine Dion, tufo de croupier o rollo ambiguo-sexual-casposo de vedette.
Los esmoquin femeninos, mejor ligeramente desestructurados. Con una blusa hiperfemenina y pantalones capri (como en la foto del desfile de Víctor and Rolf) o con una camiseta blanca amplia debajo. Con botines de tacón de aguja. Con varios collares largos de cuentas o uno maxi (como en la foto de Lanvin). Desparejado: combinando pantalones pitillo negros con una chaqueta oversize. Con pantalones que se ajustan en los tobillos. Con relojes masculinos o guantes largos, bufandas de punto. Con pantalones de cintura alta y pierna amplia.
He comprobado que sienta mejor no llevar un top o blusa de cuello alto o demasiado cerrado. El peinado y el maquillaje, lo más simples posible.


En la Vogue inglesa he encontrado algunas ideas para llevar el nuevo esmoquin:
-setentero, de terciopelo negro y pantalones de campana.
-indie: con plataformas, camiseta de tirantes y gorro de lana.
-de cóctel: combinando americana masculina remangada con vestido de fiesta. (Por esta vez, aceptamos las lentejuelas)
¡Y ojalá que todos los vestidos "pesadilla antes de navidad" pasen directamente a la sección de saldos!