"Te tienes que pasar a ver mi nueva casa" Esta es la frase que más temo últimamente. ¿Por qué? Pues porque presiento que después de entrar por la puerta de teka me voy a encontrar con una pesadilla Zen. Es decir: una decoración compuesta por un popurrí de estilos orientales, todos revueltos en un piso occidental, que además tiene paredes de gotelet y mangos de la puerta dorados.
¿Qué le ha pasado a la gente en España últimamente? Prefería las casas IKEA, como la que llevo teniendo yo, que es casi la misma durante diferentes pisos, años y países y es un lienzo en blanco que se llena con las cosas y las personas que tengo a mi lado cada temporada. Ahora parece que para señalar que has pasado a un nivel de mayor sofisticación que las estanterías billy o la mesa jonas, o los muebles rústicos de polígono hay que tener en casa mesas balinesas, armarios chinos, camas japonesas, cuadritos de caligrafías orientales (nunca se de dónde proceden exactamente) en las paredes que como tantos tatuajes de letras chinas que debe haber por el mundo, puede que digan "Tonto el que lo lea" o "Tienes el culo gordo" o cualquier cosa más grosera. Y los budas. Vale que te hayas traído alguna pieza bonita, valiosa, de recuerdo de algún destino exótico o que seas budista y le quieras dejar alguna ofrenda. Pero, sinceramente, en algunas casas ahora tienen budas de centro comercial como antes tenían figuritas de la virgen fluorescentes.
Yo pensaba que al zen se llegaba o desde una cultura que se ha asimilado desde la infancia, o después de conocer y purificar otras culturas o estéticas. Si se llega al minimalismo o al zen por simple moda vacua , sin conocer nada sobre esta estética o cultura, se consigue algo sin alma y con fecha de caducidad. Además, mal conseguido el minimalismo es un estilo difícil de mantener y que envejece mal.
¿Cómo se van a levantar todas las embarazadas de la cama tatami? ¿Se comerá un perro hiperactivo los tallos de bambú que cubren los barrotes de la terraza¿ ¿Qué pasará cuando se coloquen fotos de niños haciendo de la comunión al lado del buda?
Probablemente terminará todo en los contendores de basura como tantos otros bonsáis de inspiración felipe-gonzalesca y mobiliario de bar noventero minimal. ¿No sería más bonito tener una casa que se vaya haciendo poco a poco, llena de cosas que realmente sean prácticas y signifiquen algo para la familia? ¿Por qué no comprar un grabado, una ilustración o un óleo, incluso un póster, que entendamos y que nos provoque cierta emoción?
Perdonadme este arranque cascarrabias de principios de año. Pero ¿a que vosotros también tenéis fobias en decoración?