


Según unos curiosos índices financieros, la economía va bien si se ponen de moda las minifaldas y tenemos que empezar a preocuparnos si se venden más pintalabios rojos de lo normal. La explicación es que en tiempos de crisis se viste más formal y conservadoramente (durante las vacas flacas se vuelven a ver más trajes de chaqueta) y el consumo de productos de lujo decae. En su lugar, se compran más "caprichitos" que no cuesten tanto dinero, como las barras de rouge.
Si hacemos caso a estos índices económicos, parece que vamos por mal camino, porque por lo visto, últimamente se están vendiendo barras de labios a montones , algo que ya pasó después del 11 de septiembre.
Lo que no se es que significará que los diseñadores nos animan a evadirnos y a creer en las hadas. Vestidos-flor en el normalmente hipersexy Cavalli, misteriosas hadas-elfo en Prada, el auge de las soñadoras Rodarte y como comenté en un post anterior, la avalancha de flores y tonos rosa. El vídeo es de la romántica diseñadora Erin Fetherston, que ha sacado colección para la cadena low cost estadounidense Target. Como veréis el vídeo tiene un final un poco inquietante.... Pero es verdad que los cuentos de hadas siempre tienen un lado oscuro y no son tan inocentes como parecen (lo comprobaréis en alguno de los cuentos de Angela Carter).
¿Significará un rayito de optimismo porque -por ejemplo- Bush desalojará por fin la Casa Blanca? ¿O por el contrario presentirán un futuro negro en el que necesitaremos fantasía para olvidar las penas?
¿Os animáis a hacer de analistas?