


Hoy, en honor a nuestros recién completados comicios, un post sobre política. ¿Por qué no mezclar ropa y política? Que no se echen algunos las manos a la cabeza que están más relacionados de lo que parece. Porque seguro que cuando fuisteis al colegio electoral, sólo observando cómo iba vestido cada asistente podíais adivinar a quién votaban. Y porque es evidente que la imagen de los candidatos y de sus primeras damas juegan un papel decisivo a la hora de juzgarlos.
Como el estilo femenino da un poco más de juego que el masculino, centrémonos en los estilos de las primeras damas, ¿quién tiene más glamour?
Empecemos en casa. Con Sonsoles y Viri. Las dos son discretas y no parecen demasiado interesadas en la moda. Sonsoles tiene algo de ventaja porque durante sus cuatro primeros años como first lady española, tuvo que fijarse más en su apariencia pública. Pasó de un look de mosquita muerta a uno de sofisticada mujer "rive gauche". Todo, parece ser, obra de la estilista oficiosa del PSOE, Elena Benarroch. No se por qué se le ha concedido esa especie de cargo porque más de una vez, mete la pata hasta el fondo. Hace tiempo me encontré con Trinidad Jiménez en un sarao, le pregunté de quién iba vestida -os quejaréis de la profundidad de mi pregunta :) - y resultó ser un horrible e indescriptible traje de E. B.
Pero el caso es que Sonsoles está bien con ese corte a lo garçon y su vestuario sencillo y moderno. Me gusta con la gabardina que se puso para ir a visitar a una de las infantitas al hospital y con el foulard y maxi anillo cuando fue a votar, pero me parece que iba un tanto estricta con ese look masculino con el cuello cerrado hasta el gaznate la noche de los resultados electorales. También tiene que tener algo de cuidado cuando se pasa de hippy, cuando lleva el pelo revuelto y se viste con túnicas y collares grandotes.
Elvira Fernández Balboa, la mujer de Rajoy me gusta bastante porque no exhibe ese empalagoso look de mechas rubias y colores pastel que se ve tanto en el PP. Ni abusa de los pendientes y el lip gloss como la protegida de su marido, Soraya Sáez de Santa Maria. Viri desprende una dulzura y una melancolía muy gallegas que la hacen agradable. Pero en cuestión de trapos, me parece anodina. Creo que es lo que busca, proque parece ser que quisiera volverse invisible. De hecho no se le veía demasiado emocionada con el prospecto de convertirse en primera dama. La noche del recuento, parecía hasta aliviada.
Sigamos con nuestros vecinos los franceses.



¿Quién si no iba a tener de primera dama a una ex super modelo, chanteuse y come hombres? A Carla Bruni no se le puede negar que es atractiva y que ha tenido una vida interesante. Pero ¿qué ha pasado con su vestuario? Es lo más aburrido que he visto en mucho tiempo. ¿Pero esta mujer no se ha dedicado a la moda durante décadas? No se le ha pegado nada. Es cómo si la Bruni pensase "Soy aristócrata y ex top model y no necesito demostrar que tengo estilo"
De vacaciones con Sarkozy por Egipto no se quitaba los vaqueros, las pashminas, los abrigos de lana largos y los jerseicitos de lana de ochos. ¿Y qué es eso de llevar unas mallas negras brillantes pegadas al derriére para fotografiarse junto al presidente de la República Francesa? Lo veo un poco vulgar.
Pero cuando se arregla, es peor, porque se empeña en enfundarse en unos vestidos negros que parecen sacados de la planta de oportunidades del Corte Inglés. Y otra vez con las dichosas pashminas o en su defecto, una estola. Viendo las fotos me da la impresión haber regresado a los 90.
Nada que ver con su predecesora, Cecilia Ciganer-Albéniz. ¡Ese vestido de satén color champán de Prada! ¡Ese arte y esa seguridad para llevar un vestido de cóctel con bailarinas en un acto oficial! Está claro que al presidente le gusta rodearse de mujeres bellas, pero en cuestión de estilo, lo siento Claudia, pero no hay color. Cecilia es definitivamente la ex primera dama con más glamour.
¿Qué pasa en la batalla política-trapítica de los candidatos en EEUU?
Esto, es otro mundo totalmente diferente a Europa. De Hillary no hablo, que cada vez que la veo me pongo nerviosa con su gesto de crispación y trajes de chaqueta sin forma. Paso directamente al otro duelo, que es el Obama-McCain.
En Estados Unidos, si nos ponemos a analizar separadamente la ropa, poco se puede sacar en claro. La posible primera dama demócrata y la posible primera dama republicana llevan exactamente el mismo estilo: trajes de chaqueta, perlas y pelo-casco. ¿Cómo distinguir su tendencia política? Pues con el lenguaje corporal. Mientras Michelle gesticula, se hace con el micrófono y parece tener algo de personalidad propia, Cindy hace honor a su nombre y aplaude con sonrisa falsa cuan muñeca. Su imagen es la de una stepford wife, una perfecta mujer florero.




Comentaristas y bloggers estadounidense ya se han fijado en lo que se parece el estilo Michelle O. al Jackie O. El peinado, los collares de perlas y los vestidos sin mangas y trajes de chaqueta aire sixties se asemejan muy mucho a los que llevaba la entonces mujer de JFK.
A Michelle, a pesar de su naturalidad en la tribuna, se le nota que ha empezado a vestirse "para las elecciones" Detalles como por ejemplo las horribles botas elásticas, que se le han colado entre las perlas y los twin sets. Esas botas... otra reliquia que creía enterrada en los 90. Yo le relajaría la melena, le soltaría un poco los collares y la vestiría de Armani, que le pega mucho más que el rollo retro.
En fin, el tema da para mucho más pero por ahora ¡me he explayado a gusto! Por favor, compensad un poco el rollo que os he soltado comentando con vuestras opiniones...