
No me podía aguantar sin publicarlo. Seguro que ya ya estáis hartos de ver las imágenes, pero aqui las teneis otra vez. Carla Bruni y Nicolas Sarkozy en su visita oficial al Reino Unido. De pies a cabeza de Dior. Muy años 50. Muy Jackie Kennedy. Perfecto para bajar las escaleras del jet privado son que se le descoloque un pelo. La prensa inglesa ha babeado, además de dedicar medio periódico a los modelitos. Lo nunca visto. El granito de arena para la entente cordial de Claudia es que ha elegido Dior, que además de ser uno de los diseñadores fetiche de Sarkozy (se dice que le regaló a su ex mujer Cecilia y a Carla el mismo anillo de la firma), es una firma francesa con diseñador británico, Galliano. Por lo que se dice, Bruni habló con la reina Isabel de chocolate (?) Claro, que no se van a poner a hablar sobre el veto a China o la guerra de Irak, habrá que buscar algo más neutro.
A mi su estilo de pre-primera dama me horrorizaba, pero como se era de esperar ha aprendido ¡ y cómo! La labor de los estilistas es impagable, porque yo lo veo un estilo muy apropiado. Y claro, su experiencia como modelo la ayudado a salir airosa de la pasarela de perfil más alto de su vida.
Mis favoritos fueron los detalles: las bailarinas con el adorno en la punta, el bolsito de mano con el asa circular, los guantes de cuero negro, el sombrerito bombonera (si se llama así, no estoy muy segura), el cinturón ajustando el abrigo... Como decia la prensa británica, a su lado, Camilla Parker Bowles parecía que se había plantado un nido de faisanes en la cabeza.
Para terminar una foto de las bailarinas de Carla junto a los tacones de bailaor de Sarkozy. Yo pensaba que había zapatos con alza interna, de los que lleva Tom Cruise. Pero no, Sarkozy se ha lanzado a hacer un Joaquín Cortés-Naomi Campbell. Ole...
