Acabo de volver de París... ¡snif! Los croissants y las baguettes no saben igual, no se ven mujeres con tacones y falda de tubo montando en bicicleta, no hay pato en los menús y nadie te llama "mademoiselle". ¿Dónde están los glamourosos cafés y restaurantes, deliciosamente decadentes, que nadie se ha molestado en reformar en décadas? ¿Los camareros antipáticos? ¿Dónde probaré unas frites tan crujientes? Y ¿dónde puedo encontrar tiendas tan exquisitas? Esto último merece un post aparte, porque no sabría por dónde podría empezar.
Creo que esta vez en París he sufrido algo parecido a síndrome de Stendhal que le da a los japoneses en Florencia cuando se saturan de tanta obra de arte y belleza. Yo no podía asimilar tanta moda. Tuve la suerte de alojarme en casa de unos amigos que tienen un piso en el centro de Le Marais, el barrio Burgués Bohemio parisino. Y nunca, aparte de durante las semanas de la moda, había visto a tanta gente chic.
Los adolescentes que se sentaban en las plazas, los que bebían vino tinto y fumaban en las terrazas, las parejas de padres jóvenes que salen con sus hijos a desayunar los domingos, las chicas que van a la compra con una bolsa de paja, los chicos con bufanda, gabardina y Rayban wayfares... y luego me ponía a mirar escaparates y eso ya era vértigo puro.
Tuve que dejar de ir de tiendas porque, aparte de que iba con chico y no estaba muy por la labor, la misión era inabarcable. Preferí comer como una lima, sentarme a tomar un vaso de vino o un café crème y ver la vida pasar o visitar una exposición.
Aún así, algunas compritas hice. Me las arreglé para encontrar un vestido que me servirá para ir a las tantas bodas que me esperan en mayo, comprar una vela Dyptique y hacerme con algunas de las fantásticas cremas de farmacia que hay en Francia. Pero, lo dicho, prometo post más completo sobre tiendas a finales de semana.
Lo que quería ofreceros ahora es una serie de direcciones de outlets de marcas francesas. Merece la pena echar un vistazo para darse algún capricho por menos dinero y aliviar levemente la tarjeta en el ataque de consumismo salvaje que provocan las tiendas de esta ciudad. Los precios aunque no son todo lo bajos que se pueda esperar, sí están muy reducidos sobre los originales, y a juzgar por lo llenas que estaban algunas de ellas, deben ser todo un secreto a voces entre los parisinos estilosos.
Aquí tenéis las direcciones de algunos de los stocks de las marcas más conocidas.
En Le Marais...
L'Habilleur
Ropa de otras temporadas de Paul and Joe. Selección muy completa y en una calle con varias boutiques. Perfecta para encontrar vestidos para un verano bucólico.
44 rue de Poitou
Zadig y Voltaire Stock
El sábado estaba a tope. También se pueden encontrar zapatos y botas de Marc Jacobs.
Rue du Bourg Tibourg.
Free 'P' Star
No es un outlet, pero la incluyo porque se trata de una tienda vintage minúscula pero muy interesante, con precios asequibles. Los fines de semana se pone hasta arriba. Y la entrada parece un pase de modelos. Son fans Kirsten Dunst y Jarvis Cocker y su mujer, la estilista Camilla Biddault-Waddington.
8 rue Sainte Croix de la Bretonnerie
4ème arrondissement
M°: Saint-Paul
Hay ropa Chloé rebajada en una tienda sin nombre en la Rue Jean Pierre Timbaud entre Rue Amelot y Boulevard Volta
En otros barrios...
Et vous
Una marca muy trendy a precios medios.
17 rue Turbigo
Kookaï
82, Rue Réaumur
Métro : Réaumur-Sébastopol
A.P.C. Surplus
La marca de los parinos más cool por menos dinero. Cerca de los jardines de Luxemburgo
4 rue de Fleurus
Repetto stock
Las famosas bailarinas rebajadas.
24 rue de chateaudun
Maje stock
Una marca hippy chic muy ponible. Es aquí donde encontré mi vestido. En la boutique de la dirección de abajo, tienen outlet al final de la tienda
44 avenue du Général Leclerc
Cacharel Stock
114 rue d'Alésia
En esa misma calle también está:
S.R El stock de Sonia Rykiel
64 y 112 de rue d'Alésia
Ánimo y suerte. Pero ¡que no os de una sobre dosis de moda cuando vayáis a París!