
No se si será una coincidencia más que una tendencia, pero las novias de las dos bodas a las que estoy invitada en mayo llevarán vestidos Prêt-á-porter, en lugar de hacérselos a medida.
En uno de los casos, es porque la novia tiene que trasladarse de Italia a Extremadura para la boda, y con un bebé de pocos meses, lo que no le deja mucho tiempo para pruebas. Pero en el otro, es porque no le apetecía ir "de novia" y eligió un vestido de colección de color blanco que vio en una tienda. Esta amiga, en general, quiere una boda de apariencia natural y no demasiado complicada. Llevará sandalias planas en lugar de tacones. La música se compondrá de listas de ipod que han sido elaboradas por amigos. Y las flores, son silvestres y las recogerán de una especie de vivero-campo al aire libre. Los arreglos los hará su madre. (Ay, como se entere de que estoy contando a toda la blogosfera los preparativos de su boda, ¡me mata!)


Y estos no son dos ejemplos aislados, cada vez voy a más bodas en las que las novias deciden comprarse un vestido y quizás arreglárselo un poco para que les quede perfecto, pero sin hacérselo a medida.
Estamos siempre muy liados y más que nunca, la movilidad laboral hace que se viaje a otros sitios para casarse, por lo que es normal que las novias dejen el vestido para el final y no tengan tiempo de seguir todo el proceso tradicional de hacérselo a medida.
Incluso hay algunas que prefieren prescindir de maquillador e invierten en un curso donde les enseñan lo que les favorece y cómo hacerlo ellas mismas.



Por todo esto se me ha ocurrido buscar algunos entre las colecciones de esta primavera-verano que pudiesen servir para una elección último minuto.
Los de Sonia Rykiel, arriba, son muy románticos. Podéis verlos todos en este link. Un desfile precioso, en los que las modelos salieron descalzas, sonriendo (inaudito) por la pasarela.
El de broderie anglaise de Roberto Cavalli (la primera foto empezando por la izquierda) podría ser una novia con estética hippy y campestre.
Y aunque, sea una colección creada específicamente para las bodas, mi debilidad son algunos de los vestidos Lanvin novias (las otras dos imágenes), unos little white dresses maravillosos y de aspecto no demasiado "nupcial". Me casaría sólo para ponerme uno.
También un little white dress de Chanel, con lazos negros, tan parisinos, siempre son una opción para una boda urbana y chic. Pero sin hacer un Eva Longoria, que parecía más bien una barbie cursi cargada de joyas que otra cosa.
No negareis que nos encanta eso de hablar de bodas. Contadnos... ¿cómo la montásteis vosotros?. O al menos, ¿cómo os gustaría que fuera algún día?