Cuando, en una ocasión, le preguntaron a Nadja Swarovski si ella llevaba diamantes o cristales de su marca, respondió que llevaba una mezcla de los dos, y retó a los que estábamos allí a distinguirlos. Yo no estaba cerca y tampoco soy una experta en el tema, pero lo cierto es que todos parecían bastante caros. Igual nos mintió, pero si es cierto lo que dijo, la divina Nadja sin duda había elegido piezas Swarovski que daban el pego. Y es que el toque Nadja se nota. Desde que decidió volver a la empresa de la familia, la ahora vicepresidenta de comunicaciones y cara visible de Swarovski ha conseguido transformar una marca conocida por sus figuritas kistch en una firma "fashion". Uno de los ejemplos de este nuevo espíritu Swarovski es el evento Runway Rocks, donde la casa encarga a diseñadores jóvenes o consagrados de todo el mundo que diseñen unas joyas "alta costura" para la ocasión. Esta vez estuve en el desfile y la fiesta en Londres. En la galería Phillips de Pury, donde también se celebró el desfile de Chanel. Entre un calor insoportable que hizo que se nos derritiera la base de maquillaje. La profusión de velas negras, por mucho que fueran Diptyque de bayas, no ayudó a refrescar el ambiente y todo el mundo terminó fuera haciendo que salía a fumar.
En la pasarela hubo un poco de todo: unos más exóticos, otros como de princesa de cuento, algunos más sosos, y algunos rompedores y futuristas.



¿La fiesta? Modelos, rrpps y diseñadores, y algo de famoseo local. Muchos hombres que querían parecer peces gordos de "la City" pero que su lamentable gusto a la hora de elegir zapatos les delataba. Nos quedamos hasta el final con lo que pudimos presenciar mucha danza de apareamiento...Fue divertido ver como la hermana de Kate Middleton, Pippa Middleton, con su look de mosquita muerta viciosa, se paseaba hablando con diversos especimenes de traje y corbata. Parecía que ella sabía bien lo que hacía
Los mejores, unos señores mayores que venían con traje y camisa abierta, dando tarjetas de visita a granel, con el "cartón" reluciente y morenos como tizones, después de pasar unas semanas en su barco por Barbados. Esos bebían, bailaban, hablaban con todo el mundo, no necesitaban aparentar nada.
En las fotos, arriba la chaqueta de cuentas de Kirt Holmes. A la izquierda la red de perlas negras de Marios Schwab para llevar sobre un simple vestido negro. La mezcla de cristales y plumas de Erickson Beamon y el vestido de tiras con cristales de Julian McDonald.
Abajo, el fantástico esqueleto acristalado del diseñador indio Manish Arora, que nos dejó a todos con la boca abierta. El alien de los españoles Collado García, y los colgajos sobre encaje de Christopher Kane, que no se hernió. Pero en general, un buen puñado de ideas sobre las infinitas posibilidades de las joyas o los complementos.


