
Las rebajas de esta temporada serán drásticas. El mal tiempo y la crisis económica se han traducido en menos ventas de lo normal, y las tiendas quieren deshacerse de las colecciones veraniegas. Los precios caerán en picado.
Pero el otro día, hablando con una amiga me dijo que comprar en las rebajas de verano es una chorrada: no vas a encontrarte con un abrigo que te dure varias temporadas, ni con jerseys de buena calidad. Sí, estoy de acuerdo, pero con un poco de calma se pueden encontrar prendas que nos sirvan para el otoño o para el próximo verano.
¿Qué comprar en las rebajas de julio? Aquí van unos cuantos apuntes que personalmente me funcionan.
-Pensad en los colores que se llevarán en otoño. Para este son los frutas del bosque (mirad el post anterior: fucsias, morados, azul medianoche...), el azul pato y el amarillo huevo. Los neutros también son una buena opción. La estilista austriaca Caroline Sieber (en la foto) lleva el mismo vestido fucsia con zapatos granate o con medias grises y zapatos negros. El amarillo huevo lo podéis combinar con azul marino o blanco en verano y con marrón, camel o toffee en otoño.
-Vienen cortes inspirados en las décadas 30-40. Buscad faldas lápiz y de cintura alta.
-No importa que todas las prendas tengan los mismos precios bajos: hay telas, tintes y cortes de más calidad que otros. Mirad y tocad con la cabeza fría. Que no sea algo que no se estropee tras el primer lavado. Que todas vuestras adquisiciones pasen la prueba del "Que no parezca barato"
-¿Por qué prendas apostar? Las que no tengan fecha de caducidad: Camisas o blusas blancas (nunca están de más), fulares y pañuelos, ropa interior, cualquier tipo de joya, zapatos clásicos, bolsos de cuero, vestidos: de colores, fantásticos para fiestas, bodas, etc...
-¿De cuáles pasar? Yo diría todo lo que tenga estampado de flores. Al final del verano, ya lo tendremos "aborrecío". Sobre todo con las faldas de vuelo de flores estilo quinta temporada de Sexo en Nueva York.
Las únicas flores que me da que aguantarán son las de tipo oriental. En camisas o vestidos con forma kimono. Merece la pena darse un capricho: mirad en Paul and Joe, Antik Batik, Missoni o Pink Soda. O vestidos cruzados y estampados que puedan llevarse tanto con tacones como con sandalias, inspiraos en los de Diane Von Furstenberg o los de punto de seda de la brasileña Issa.
Felices y rentables rebajas.