
Si algún fotógrafo de moda, personifica el lado poético y soñador de esta industria, es sin duda Tim Walker.
Es como si un niño de imaginación desbordante y con la capacidad de pedir lo que se le antojase, estuviera a cargo de cuando en cuando de una revista de moda.
Walker pinta animales de colores, convierte bibliotecas en bahías y baños en selvas. Trabajando en zonas rurales de Rusia convence a viejecitas para que le dejen fotografiar a las modelos tomando té en su salón. Walker recrea Alicia en el País de las maravillas en cada sesión de fotos.


Dice que la foto de los gatos de color pastel es sorprendentemente sobre la que más se le pregunta. No está hecha por ordenador, mezclaron pigmentos con polvos de talco hasta que consiguieron el tono "de helado" que buscaban. "Eran de un club de gatos persas. Eran unas critaturas bastante presumidas y les encantaba que les mimáramos y les tocáramos." Los mismos gatos se colocaron espontáneamente junto a las flores. Es interesante saber que pese a todo el trabajo y la preparación que conllevan estas fotos, Walker siempre está abierto a la improvisación y a la magia del momento.
Sus fotos son siempre una delicia y seguro que tiene incontables historias como esta anterior. Os dejo estas imágenes como regalo para el primer fin de semana de agosto. Un pequeño escapismo si no estáis de vacaciones. Feliz verano.
