Me encontré a este chico en el desfile de Armand Basi en Londres.
Lo que me llamó la atención -aparte de su atuendo retro geek, que puede gustar o no- es que iba con un libro y con cuaderno de piel negra Moleskine. Hay muchos Moleskines en los desfiles, pero libros muy pocos. Teniendo en cuenta lo que te hacen esperar hasta que empieza un show, no está demás una buena lectura con la que pasar el rato. Pero admitámoslo, hay demasiado espectáculo fuera de la pasarela como para perder ojo. No obstante, dicen que la directora del Vogue UK, Alexandra Shulman evita todo el petardeo pre show llevándose un libro para los ratos muertos. (Se me ocurre eso que nos aconsejaba la bola de cristal:'si no quieres ser como ellos, lee') Yo nunca la he visto con uno, pero qué se yo...
Volvamos al tema: antes de sacarle la foto a este chico, le pedí que me enseñara el libro que llevaba bajo el brazo y que no se aprecia en la foto: era Moby Dick de Herman Melville.
No llevaba el libro como mero complemento -aunque le quedaba bien- pero en cierta manera la novela complementaba su estilo.
Ya lo se: no le falta una pierna o va vestido de capitán de barco obsesionado con una ballena blanca.
Pero él es un poco ratón de biblioteca, romántico en el sentido literario e histórico de la palabra. Con su traje de terciopelo granate se nos presenta como todo un dandy. Moby Dick se publicó a mediados del siglo XIX , época de apogeo de los dandys. Melville nació en Nueva York, y entre sus innumerables viajes pasó temporadas en Liverpool, Inglaterra. El look de este chico es una mezcla de pulcritud estadounidense (mirad como le relucen los zapatos, tiene algo de fifties también) con aguda excentricidad británica.
Sí, es mucho rizar el rizo, pero estas son las cosas que se piensan si una no va con un libro a los desfiles :)
Por lo que se me ocurre, ¿por qué no pensar en buenos looks que vengan inspirados de libros? Al fin y al cabo los hábitos de lectura son parte de tus gustos como lo puede ser la ropa.
Se me pasan por la cabeza algunos:
El más fácil: Desayuno con Diamantes de Truman Capote: vestido negro vintage (preferiblemente Givenchy), collar de perlas y gafas de sol Rayban wayfarer negras.
-El gran Gatsby, de Scott Fitzgerald: Automáticamente se me viene Mia Farrow a la cabeza. Vestidos largos de encaje blanco, collares de cuentas y sombreros de ala ancha. En su defecto un pijama de seda masculino. Para los hombres, traje claro y camisas impecables (de las que en la peli hacen llorar a Mia Farrow)
-Buenos días tristeza de Françoise Sagan. Estilo provenzal. Camisetas de rayas, bolsos de pajas, shorts...
Para los hombres camisas blancas y alpargatas.
-Fiesta de Ernest Hemingway. Encaje, vestidos negros, cuero, abanicos, gafas negras. Muy Loewe y muy Ava Gardner. Por algo en la novela hay toros y desemboca en Madrid.
-El cielo protector, de Paul Bowles. Un sombrero panameño, una maleta Louis Vuitton y una camisa de lino. Para él y ella lo mismo.
-Cualquiera de cuentos de Dorothy Parker: un bolso de Chanel que contiene un rouge, una pitillera y una petaca.
-En el camino, de Kerouak. Uniforme beatnik unisex: pantalones pesqueros negros, cuello alto, boina.
-Bélver Yin, de Jesús Ferrero Un kimono de seda, joyas opulentas.
No es un ránking de las que creo que sean las mejores novelas, pero sí las que me inspiran un look determinado. Seguro que se os ocurren más y mejor, continuad vosotros la lista...