Mira que juraba en previos posts que estaba saturada de flores, y que para evitar cansarme de ellas, esta temporada no iba a comprar nada con este estampado.
Pero no se cómo a estas alturas todavía no he aprendido: en moda nunca puedes decir ‘de este agua no beberé'... Vi este vestido de flores en Mango y me lo llevé sin pensarlo. Me gustó su aire romántico, su combinación de colores, las mangas farol años 70 y su versatilidad.
Para estas fiestas y una boda que tengo en enero en el campo, lo llevaré con medias azul oscuro, zapatos con hebilla de T y un sombrero gris de fieltro.
Para el fin de semana lo pondré con medias grises de canalé, un cárdinan largo beige, botas altas de ante (marrón o burdeos) y un gorro de lana de Topshop de el mismo tono que el fondo del vestido. Gana puesto, pero el espejo que tengo en esta casa no es muy apropiado para estas fotos y no puedo enseñároslo. Tengo que buscarme otra opción
Las flores de invierno me parecen una buena alternativa a todos los modelitos de fiesta que se ven estas fechas. A veces te hartan el negro, los brillos, el encaje, la pedrería y quieres algo más delicado y que alegre los días grises.
Para que funcione, es aconsejable no elegir un estampado de flores no demasiado pequeñas o campestres. Inspiraos en algo más misterioso, paisajístico u oriental. Y no limitarse al negro (fondo, medias, zapatos...), existen otros muchos otros tonos para vestirse en invierno.