Ya tengo en mi poder el primer ejemplar de la revista Love, dirigida por la super estilista Katie Grand y sinceramente, estoy un poco decepcionada.
Me gusta la imagen y la idea de evitar los retoques y volver a un retrato más real de la moda y las celebridades. Pero no me ha producido la misma sensación de emoción que cuando abría la desaparecida The Face o cuando encuentro algún número especial de los Vogues Paris o Italia, ni me hace derretirme como algunas editoriales del Lula. No está mal, y sobre todo me gustan las fotos de David Sims de personajes más o menos underground. Pero no me ha dejado con la boca abierta.
Como pegas, le pongo que es una publicación muy fragmentaria -para qué buscar en las revistas lo que ya tenemos online-, con publicidad que interrumpe más de los esperable, y sin demasiada coherencia. Entiendo que bajo el tema "Iconos de una generación" quieran tocar lo joven y lo consagrado, lo alternativo y lo comercial, pero por favor que alguien me explique por qué la sosa de Duffy y una de las hijas de Bob Geldof de 18 años recién cumplidos, están junto a Iggy Pop o Angelica Houston.
Con respecto a la portada y entrevista con fotos de Beth Ditto, me parece interesante este artículo en The Guardian. La opinión de la periodista Hannah Pool es que la celebración del cuerpo de Ditto en el mundo de la moda no está exenta de hipocresía.
Katie Grand, la coloca en la portada de Love, y los diseñadores la citan como musa. Sin embargo, el amor por las tallas grandes de los fashionistas se queda en Ditto. Pool apunta que la ropa que lleva en la sesión de fotos de Love está hecha a medida, y que la mayoría de las firmas no producen prendas de la talla de la cantante. Ha tenido que ser una cadena de tallas grandes, Evans, no una firma de lujo, la que le de la oportunidad a Ditto de sacar su propia línea de ropa. La portada es una mera anécdota en un ambiente en el que las tallas maxi son todavía tabú. La última modelo que tuvo un cuerpo "diferente", Sophie Dahl, ha terminado adelgazando. ¿Qué os parece a vosotros?
Por cierto, la que sustituye a Grand como nueva directora de Pop es nada más y nada menos que Dasha Zhukova, novia del oligarca ruso Roman Abramovich, mecenas artistas contemporáneos, y diseñadora de Kova & T. La hijísima Julia Restoin-Roitfield, la fashionista Daphne Guiness y la artista Sam Taylor-Wood, ayudarán a Dasha en su nueva aventura. Cuando me recupere del shock de que las socialites dirigan revistas de moda, sin duda estaré impaciente por ver Pop bajo su visión.