Era el calzado de los campesinos. Hasta que Yves Saint Laurent pidió a Castañer unas alpargatas con cuña y Jane Birkin se pasea por la provenza francesa con sus shorts y sus espadrilles planas.
Entonces, durante las décadas de los 60-70, se gestó un concepto que en teoría es un oxímoron: las alpargatas de lujo.
Desde entonces las hemos visto con pedrería, de piel de cocodrilo (un modelo de Castañer), de satén etc...
Y ahora la tendencia llega a la moda masculina. El otro día en mi correo me encontré con una nota de prensa de Scalpers, la marca de Rafael Medina y su socio Borja Vázquez.
En Scalpers también confeccionan una versión contemporánea de las slippers, unas zapatillas cómodas de terciopelo que popularizaron la aristocracia inglesa y que pueden llevarse con esmóquin. Ahora las Scalpers también comercializan las slippers para verano, es decir en formato alpargata.
En Castañer me he econtrado con algunos modelos bastante apetecibles de satén, pero está claro, se pagan. Y antes de desembolsar los ciento y pico euros, me gustaría probar si funcionan, dan buen resultado y si me gusta cómo quedan.
Se que en Madrid hay varias alpargaterías de las de toda la vida que también hacen diseños más especiales. Están en los alrededores de la calle mayor. Las más conocidas son Lobo y Herranz en la calle Toledo, pero todavía no he podido pasarme. ¿Las conocéis?
La herramienta de los comentarios sigue sin funcionar (!!!!). Enviádmelos a missb.glamourama@gmail.com y los publicaré al final del post. Una chapuza... pero no hay otra manera.
Gracias por vuestra paciencia.