
Ojiplática me he quedado cuando he visto la lista de este año de los mejor vestidos en Vanity Fair. Nada más y nada menos que cuatro apariciones españolas: La princesa de Asturias, Pe, La Duquesa de Alba y el tándem Paloma Cuevas-Enrique Ponce.
Estábamos acostumbrados a que Penélope Cruz o los hermanos Medina aparecieran en las listas internacionales. Pero este año he alucinado.
Te puedes esperar que nuestra oscarizada actriz y nuestra princesa tengan un lugar en la lista. Y hasta entiendo que quieran poner a la Más Grande (en cuestión de títulos) como aparición anecdótica-excéntrica. Pero ¿la cursi de Paloma Cuevas? Sólo se me ocurre que hayan descubierto el ¡Hola! y se hayan quedado fascinados con el estilo kitsch patrio.
Aunque pensándolo mejor, si en la lista va a haber socialites neoyorkinas rubias, esmirriadas, con la etiqueta de la ropa a la vista y con la nariz de serie, ¿por qué no van a estar la Cuevas, Leti o, ejem, Cayetana?
Una cosa en la que hay que puntualizar es que -si no me equivoco- esta lista no es un ránkin como el del Señor Blackmore. No se muy bien qué criterio de orden han elegido para colocar los nombres pero no suelen tener un ganador de cada categoría. Que ya he visto algunas noticias proclamando a Letizia como "la mejor vestida del mundo." No nos emocionemos demasiado.
Otra cosa para fijarse en la lista online es que hay un sistema de votación para opinar si se está de acuerdo o no con la inclusión de cada personaje en la lista. Aprueban Letizia y Pe y suspenden La Duquesa y Paloma-Enrique.

De las aprobadas, Pe me gusta la mayor parte de las ocasiones. Y tiene glamour. Pero para mi gusto, Letizia no puede ser exactamente definida como elegante (con el riesgo de que a partir de ahora mi nombre aparecerá tachado en alguna lista, no precisamente de este tipo)
Tiene otras y muchas virtudes, pero creo que ni su lenguaje corporal, ni sus elecciones con respecto a su físico y su vestuario lo sean particularmente. Suele ser correcta.
Sin embargo se aplicó durante la visita de Nicolas Sarkozy y Carla Bruni. El vestido morado causó impacto en todo el mundo y en la mayor parte de los medios internacionales fue declarada vencedora del duelo Carla-Letizia.
Lo único que me queda decir es que es un buen empujón para varios diseñadores españoles, que son mencionados en el reportaje. Espero que puedan aprovechar el tirón. Y también es una prueba de que, a pesar de nuestra feroz autocrítica, nuestro estilo es admirado en el mundo.
No se lo que os parece a vosotros este bombazo. ¿A quiénes aprobaríais y suspenderíais? ¿Consideráis que la elegancia española tiene en esta ocasión el reconocimiento internacional que se merece?