Todavía me acuerdo -y no fue hace tanto- que cuando le decías a una firma de moda que venías de un medio online, te miraban con como mínimo, sospecha.
Te trataban como a una pobre diabla, y las imágenes te las facilitaban con cuentagotas.
Si podían, te daban las peores del lookbook. Algunos ni se molestaban, porque para ellos eras poco más que un aficionada, una especie de saboteadora de la moda que se disponía a adulterar la marca y destruir su reputación, dándole presencia online.
Cómo han cambiado las cosas. Ahora esos RRPPs se deben estar dando cuenta de lo retrógrados que eran.
Las divinas compran en Net a Porter. Los blogueros miran a la cara a los intocables de la industria. Los diseñadores y RRPP les hacen la pelota. Reciben invitaciones a los desfiles, regalos, y tienen su merecido sitio en el mundo de la moda.
He presenciado que Carine Roitfeld "no tuviese tiempo" para hacer declaraciones sobre un desfile a un importante periódico pero si tuviese tiempo para posar para algunos de los cazadores de imágenes estrellas de la red.
En muchos desfiles los bloggers de moda se sientan en la tercera de seis filas, en ocasiones un puesto más alto en la jerarquía fashion que las asistentes de moda o las estilistas de las grandes revistas.
Tavi, de 13 años, es recibida por sus ídolos y protagoniza la portada de la revista POP (¿No os da miedo pensar que le ocurrirá a esta niña cuando los fashionistas la vean como una tendencia más de la temporada pasada?)
En la fiesta de Burberry ofrecieron una sala con ordenadores para que los blogs estuvieran rigurosamente actualizados, y esta zona tecno es donde fueron a pasar el rato Vicky Beckham y Carine Roitfeld.
Y Dolce & Gabbana sentaron a varios blogueros Brianboy , Garance Doré, Scott The Sartorialist y Tommy de Jak and Jill en la primera fila junto a Anna Wintour: ¡la mujer que se rumorea que ha prohibido el término "blog" en el Vogue USA!
No me extraña que las editoras de revistas estén empezando a ponerse nerviosas.
Todo esto me parece muy bien, creo que la moda es rápida y los blogs llenan el hueco de inmediatez que faltaba en las revistas mensuales. Democratiza la moda, hace que aparezcan voces interesantes y que el público tenga acceso más acceso que antes.
Sin embargo, no soy partidaria de que se empiecen a cortar cabezas alegando "las revistas están muertas viva la red".
En la moda hay que ver las prendas, tocarlas, absorber una atmósfera, un misterio. Merece su lugar fuera de la pantalla del ordenador. También (y más si queremos frenar el consumo arbitrario y desenfrenado) necesita profundidad, digerirse. No es lo mismo escribir una crónica después de un desfile que crear una editorial o todo un número con las ideas más reposadas. Según mi punto de vista, cada cual tiene su tarea.
¿Qué pensáis vosotros sobre este debate?