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Artículos - febrero 2010

# miércoles, 24 de febrero de 2010 21:57

Burberry o la ley del deseo

Nunca había asistido a tal delirio de "me lo pido". El desfile de Burberry Prorsum en Londres fue un resuelto ejercicio en lo deseable. Los abrigos militares, las cazadoras de aviador, y sus versiones en borrego exterior. Las botas musleras en pitón, los botines con forro aborregado. Los toques ingeniosos como las cremalleras laterales, que parten el abrigo en dos, y los cuellos con cinturones de cuero incrustados. De babeo.

 Y ese estilismo... de botas más que mosqueteras con leggings o falda lápiz, y el abrigazo completando la silueta. Desde luego yo no querría otra cosa para el invierno que viene. Pero, se de buena tinta que aquí no funciona eso de primero escribe sobre ello y luego te lo pondrás :) 

Lo mejor, es que no hay que esperar para apoderarse de ninguna de estas fantásticas piezas. Quien se las pueda permitir (de los dos mil y pico euros para arriba), ya las puede encargar en la en la tienda online de Burberry. Y si no tranquilos, que Amancio ya fusilará la colección entera. Al tiempo.  Bailey es listo y se ha dado cuenta de el gran hueco entre los desfiles y la venta de las colecciones. La estrategia le saldrá bien seguro.

El desfile organizado en la facultad de artes de Chelsea, al lado de la Tate Britain. Diluviaba dentro y fuera. Bajo techo, una proyección lluviosa. Fuera habían colocado a una hilera de lozanos muchachos vestidos de  negro riguroso que sin decir ni mu te acompañaban con un paraguas hasta cubierta. Pero como dijo estilista muy sabiamente "No se para qué te dejan mojándote en el mogollón de la cola y luego llegan con toda la parafernalia de los paraguas"

 A la entrada el sartorialista sudando la gota gorda para encontrar gente estilosa y no demasiado empapada. En el público, Robert Pattinson. Histeria. Kirsten Stewart. Kate Hudson, una de las Olsen (¿por qué no se pondrán chapas identificadoras?), Clare Danes.  Perros ( tendencia, como los niños en front row). Una chica en pijama celeste con estampado de ositos ¿¿??.  Este ha sido desfile de esta edición de la semana de la moda de Londres. Que Burberry no se vuelva para Milán por favor... 

Vamos con las hermanas Sienna y Savannah Miller, o Twenty8Twelve. La versión inglesa y rubia de nuestras Pe y Mo. Sienna, la actriz, que ya tendría que estar acostumbrada a esas cosas, tensa y nerviosa, sin saber qué hacer, de la mano de su hermana mayor. Y Savannah muy natural, pidiendo disculpas por los retrasos, hablando con gente al azar que la miraba con cara de pasmarote (aquí la gente no está acostumbrada a estas cosas). Daba la impresión de que Sienna cumplía con un trámite ayudar a su hermana, la diseñadora.  

La colección juega con la idea de unas niñas aristocráticas que combinan su ropa grunge con la que se encuentran con el castillo de su abuela. O al menos es lo que me pareció a mi. Cosas monas, sin demasiadas pretensiones y con un precio bastante razonable. Yo no era muy partidaria, hasta que una periodista del Vogue Brasil, muy práctica ella, me dijo algo así como pero qué más les quieres pedir. Pues claro.Y además eligieron una mansión preciosa para la presentación. Puntos para Si y Sa.

¿Qué se llevó entre el público? Tendremos que esperar a París para un veredicto fiable, pero parece que el Bailmaneo ha caído en popularidad. Hay una cierta simplicidad. Se vieron muchos recogidos casuales en lo alto de la cabeza,  botines de tacón con hebillas, pieles falsas y verdaderas (las tengo ya un poco aborrecidas), y prendas victorianas con zapatos masculinos.

El uniforme Voguette fue de vaqueros o pantalones remangados, con los botines de Isabel Marant y chaqueta verde militar (como la que yo llevaba pero supongo que la suya será más cara...). Yo me quedo en Londres, pero veamos qué nos deparan Milán y París. 

 

fotos del desfile de Style.com y de los paraguas de The Guardian.

 

# lunes, 22 de febrero de 2010 19:34

Las mujeres pantera de Mulberry

El camino a la Orangerie en el palacio de Kensington está embarrado. No es lo ideal en la ruta a un desfile de moda, pero es Londres, la lluvia es inevitable y además yo llevo mis botas militares a prueba de fangos (¡ahí os quedáis mujeres-tacón!). 

Dentro es todo muy elegante, con camareros vestidos de domadores de circo, tazas de té y unas galletas rosas de forma no identificada. Engullo una y la chica de al lado me pregunta si sé qué criatura representan: "Ni idea, pero están muy ricas", farfullo con la boca llena  Según un periodista danés, son  leopardos de color rosa chicle. Lo único que saqué en claro es que me dan un subidón de azúcar importante que me deja con migraña toda la tarde.

Es la presentación de la nueva colección de Mulberry, y como siempre, su directora creativa Emma Hill, nos transporta a un mundo a parte. Esta vez es una especie de opulenta jungla. Una bacanal hollywoodiense, un capítulo del Valle de las muñecas. Las mujeres Mulberry ya no tienen ni una brizna de campiña británica, de vírgen suicida o de canguro adolescente y trendy.

Ahora llevan el pelo cardado, se enfundan en stampado animal de cabeza a pies y combinan su vestuario con el de su perro.  Y sus bolsos, más pequeños, acolchados y encadenados, se hacen más evidentemente lujosos. ¿Hay miras en nuevos mercados?

Durante esta semana de la moda, ha habido invasión de pañuelos atigrados. Pero si alguien creía que el print animalizado iba a pasarse en vbreve, está muy equivocado. Mulberry, que para algo es una de las marcas favoritas de la súper cool Alexa Chung, dice que se llevará el próximo otoño invierno, y me lo creo. Además, ojo con el zapato plano. Esta firma ha cerrado  desfile con un vestido "cisne" de satén en forma de pétalo, combinado con bailarinas muy chic.

La perrita pug, habitual de las presentaciones de la firma, es de Brix Smith-Start, simpática propietaria de la boutique Start. Sale a la pasarela muy diligente, pero siempre termina distrayéndose por algo que los humanos no reconocemos. Me pregunto qué olerá entre los fashionistas.

Otra tendencia in crescendo es llevarte a los churumbeles al desfile. La mayoría se aburren y sólo reaccionan si perciben detalles como perritos y golosinas. He escuchado a alguno quejarse de que ocupan sitio sin tener entradas. Ya se que los canguros deben salir caros en Londres, pero quizás es mejor dejar a los niños jugando en casa o en el cole.

Por la noche Mulberry organizaba fiesta en la misma sala del palacio de Kensington. La casa monta algunos de los mejores eventos de la Semana de la Moda de Londres: se lo curran, son generosos, divertidos y tienen poder de convocatoria -que no es poco-. Siempre se puede confiar en ellos.

 En esta ocasión asistieron los famosos que no habían sido invitados al sarao de los Baftas. Menos Alexa Chung, que fue a las dos fiestas y se cambió de modelito. Alexa, por cierto, iba muy guapa, y alguien le regaló un ramo de rosas blancas. En otra fiesta en la que la vi, llevaba un ramo de rosas rojas. ¿Será de la que se manda flores a si misma?

 Alexa competía en guapura con Olivia Palermo, a la que su novio no dejaba de meter mano.  En parejita bebían champán rosado en vasos de tubo, porque le shabían dado copas. Un poco raro para una socialite neoyorkina, pero a ella no parecía importarle porque se quedó hasta tarde. También se dejó ver la ración habitual de Pixie Geldof en modo mamarrasha y la pandi de modelos aristocráticas. Liberty Ross, Jasmine Guiness y Jade Parfitt, esas que le fascinan tanto a Mario Testino y que intenta emparejar con sus guapísimos asistentes. Que yo sepa. le funcionó con Jacquetta Wheeler y Stella Tennant.

 Por lo demás, estoy sobreviviendo la Semana de la moda con las combinaciones estilísticas que me he propuesto.  Jefferson Hack (el padre de la hija de Kate Moss conocido como "la nanny") me dio un pisotón a la entrada del desfile de Mark Fast y a cambio se llevó un juramento en castellano.

Y como nota discordante,  tras el desfile de un diseñador español,  alabé en el backstage sus prendas de punto. "Me las pondría todas", le dije como comentario agradable. "Pues primero escribe sobre ellas y luego te las pondrás", me contestó en una extraña salida de tono. No se si se pensaría que le estaba pidiendo que me regalara algo, o que para él es habitual que los periodistas escriban a cambio de regalitos. Esa desde luego no era mi intención. Aunque por sistema no rechazo regalos, no reseño diseñadores o colecciones para recibir algo a cambio. Faltaría más. En fin, ya que estamos, ¿estas líneas le valdrán?

 

# miércoles, 17 de febrero de 2010 12:29

Vestirse para la semana de la moda

Todas las temporadas ocurre lo mismo.  Llegan las semanas de los desfiles y durante días, hay que vestirse para la ocasión. El tiempo siempre sale por la tangente: ni chichanilimoná,  frío terrible o lluvia torrencial. Terminas hecha un pingajo: con contracturas provocadas por el bolso-mamut, los pies en carne viva y el estómago destrozado.

Ponerse monísima de la muerte, si no tienes chófer que te lleve a los desfiles, o te gastas el sueldo en taxis, da pereza. Además, os fotógrafos de street style han aumentado la competición entre el público y casi que se mira más a los asistentes que a lo que sale a la pasarela.. Los fashionistas se visten para que se les inmortalicen y si un día nadie les pide una foto, es que no han estado a la altura.

Yo, lo siento, pero paso. No puedo de entrar en esta competición y voy a apostar por lo simple.

Después de mi reciente mudaza, he hecho desintoxicación de armario y sólo quiero prendas que sean versátiles y simples. Seré una sosa, pero esta temporada me toca hacer ejercicios espirituales de estilo.

Algo hay en el aire. Sobre su nueva colección, Marc Jacobs ha declarado que "la constante búsqueda de la novedad hace que ya no se vea como algo nuevo" y Zara, por ejemplo, está siguiendo la estela del "minimalismo femenino" de Phoebe Philo para Céline. He decidido quedarme con mis prendas genéricas favoritas  (que son constantes desde la adolescencia), la mezclo con toques masculinos, restrinjo la paleta de colores, y punto: ya tengo vestuario para la semana de la moda.

Ahora mismo se compone de más que nada, mi armario:

-Dos vestidos negros: uno de manga corta y uno de manga larga.

-Un vestido perla -o blanco roto- con cinturón.

-Una parka y un abrigo marinero.

-Chinos marinos y negros con el bajo remangado y vaqueros pitillos.

-Falda lápiz.

-Camisas masculinas (lisas, rayas, cuadros).

-Camisa vaquera.

-Chaqueta militar.

-Camisetas de rayas marineras (cómo no)

-Sudadera gris

-Blazer.

-Bolsón de cuero Chloé y bolso de cadena que puede o puede nos ser de Chanel.

-Botines negros, zapatos tipo Oxford, digo Brogue (¡gracias Lula por la explicación!) y botas estilo militar de cuero marrón.

Y háganse las mayores combinaciones posibles. Chinos con zapato plano masculino y blazer. Falda lápiz con camiseta de rayas, sudadera gris o camisa vaquera y blazer. Chinos con camiseta de rayas y camisa vaquera abierta. Vestidos con parka y botines. Pitillos con parka militar y camisa vaquera. Y así hasta que agotemos todas las posibilidades.

Para darle un poco de gracia al asunto añadimos un sombrero, una cinta-turbante en el pelo,  pañuelos de estampado animal, cinturones, añgún toque vintage y maxi collares en plata y cristal. Si surge una fiesta un poco más arreglá, se recurrirá a algún vestido para ocasiones especiales.

 Estoy encontrando útil inspiración en la fotógrafa Maya Villager y las chicas que fotografía para su blog Turnedout.tv. Todas las fotos del post son suyas.

 Ya os contaré si me ha sido útil o ha sido un verdadero fracaso y tengo que recurrir a compras baratas y de última hora.

 

# lunes, 15 de febrero de 2010 14:27

McQueen: días después

Fue un día triste, raro. Esas noticias que te dejan mal cuerpo y te hacen pensar en la fatuidad de la vida. Alexander McQueen se marchaba, horas antes del funeral de su madre , semanas de la presentación de su nueva colección en París. Rastreamos en sus declaraciones, sus creaciones, para entender. Pero nunca sabremos el por qué.

Una de las periodistas de moda del diario británico The Guardian considera que su obra había sido una eterna lucha entre la luz y la oscuridad. Batalla que fue vencida por las tinieblas. Eugenia de la Torriente, compara la fulgurante trayectoria del diseñador con el vuelo de Ícaro.

Pero no nos olvidemos de las consecuencias más materiales, En los días posteriores a su muerte, las ventas de sus productos  han aumentado un 1400%.  Admiradores, amantes de la moda u oportunistas compran pedazos de quien ya es un mito. Tributos, fetiches o piezas de coleccionista.  Una de las piezas más vendidas son los pañuelos con estampado de calaveras. Originalmente costaba algo más de 150 euros, alcanza más de los 400 en ebay.  Es algo extraño pero inevitable.

Pero a pesar de esta casa de reliquias, McQueen no era de los que se quedaban en lo pequeño. Su trabajo y su legado va más allá. Los anillos y pañuelos pagaban sus experimentos con la silueta la exploración, sus innovaciones tecnológicas, sus bellas y aterradoras obsesiones y algunos momentos sublimes. Como prueba este vídeo  de 1999. Shalom Harlow como una vestal girante mientras unos amenazantes robots pintan su vestido. Esto era un desfile para McQueen.

Según McQueen, su mejor desfile y el paradigma de cómo el diseñador jugaba con lo arcaico y lo  post moderno. Estas imágenes forman parte del recuerdo con el que me gustaría quedarme.

 

 

# jueves, 11 de febrero de 2010 12:06

Geografía de la moda española

Lo siento, pero no me podía aguantar. He visto esta entrada en el blog de estilo de Style.com y me he quedado a cuadros.

Empieza todo muy bien: se ha publicado un libro (Geografía de la moda española) que intenta dar el merecido reconocimiento a la moda española. Yo no he tenido la oportunidad de leer el libro pero supongo que recuerda a genios como Balenciaga y Fortuny y presenta a nuevos o casi nuevos diseñadores  dentro de un contexto "español".

El proyecto está supervisado por Modesto Lomba, diseñador y presidente de la Asociación de Diseñadores españoles.

Lomba es entrevistado por Style.com y en una de sus respuestas dice que lo que diferencia la industria de la moda española de la de otros países como Italia es que éstos últimos "se centran en grandes marcas y grandes corporaciones. El foco de España son los jóvenes diseñadores. Este apoyo les permite ser más creativos"

Ahora, Señor Lomba, permítame que, ja, ja ja, me ría con carcajada profunda de Manuela Trasobares: ¿dice que en España se fomenta el talento joven?

Entonces no se qué hace en Cibeles esa caterva de diseñadores apolillados que debería conformarse con tener una tienda en alguna calle del barrio de Salamanca y vender su ropa en el Corte Inglés.

 Y comparar industrias reales de la moda, como el caso de la italiana, con una industria como la nuestra... está bien que hagamos promoción internacional, pero este punto de vista sólo puede ser clasificado como ambicioso, o quizás osado.

Antes de eso, también dice que un periodista que desee saber de qué va la moda española, debe ir a Cibeles y no a Barcelona porque ésta pasarela "se centra en el diseño catalán".  ¿Contrataque a "Catalonia is not Spain"? Ahí lo dejo.

Yo no se suficiente sobre el tema, pero mi opinión es que en España salen buenos diseñadores por talento natural, no precisamente por apoyo estatal. Me gustaría que estudiantes de moda, jóvenes diseñadores, trabajadores de la industria dieran su opinión sobre las declaraciones de Lomba.

 

# jueves, 11 de febrero de 2010 8:39

Estampados africanos

Alicia y Keys y Beyoncé graban video juntas. En una favela de Rio de Janeiro. Dejando a un lado lo grotesco que pudo llegar a ser el rodaje (la seguridad extrema, el agua embotellada en barrios donde no hay agua corriente....) a mi se me van los ojos al vestuario. Lo se, ¡soy una personita monotemática y superficial!

Las dos llevan varios cambios de ropa con estampados africanos, que promete ser una de las mayores tendencias este verano.

Beyoncé es una pedazo de artista, pero en el apartado de vestuario deja mucho que desear. En esta ocasión sí que me gusta, de diva africana de los años setenta (con el inconfundible toque Beyoncé de enseñar muslo).

Esta próxima temporada, Marc Jacbos será el embajador de las telas africanas: las incorporó en las colecciones de Vuitton y Marc Marc by Marc. Aunque hay otros muchos diseñadores que llevan trabajando con esta idea varias temporadas. Como Duro Olowu y sus maravillosos vestidos de telas vintage (caros), Sika designs y sus colecciones con toques sixties (precio medio) o algunas de las cadenas (precio asequible). También he visto mucho taconazo con este rollo.

Entre todas las opciones asequibles, mi favorita es la que propone Asos. La tienda online colabora con la agencia no gubernamental SOKO, que crea talleres de confección de comercio justo en África. La ropa sale a la venta el 21 de febrero y tiene muy buena pinta. Hay vestidos, faldas que quedan muy bonitas con una camiseta de algodón básica, un blazer parecido al que lleva Beyoncé en las fotos y hasta un turbante clavadito al de la foto. Una manera de seguir una tendencia devolviendo algo a la fuente de inspiración original.

 A mi este estilo me gusta en vestidos o pequeñas dosis (un pañuelo, turbante, zapatos..). Puede ser inconfundiblemente africano. Y también dar un aire de coleccionista de arte forrada y excéntrica a lo Peggy Guggenheim o de voguette bohemia como Sally Singer (uno de los modelos de Duro Olowu se llama Sally en su honor).

¿Vosotros os pondríais estos estampados?

# martes, 09 de febrero de 2010 13:27

Los hackers fashion

He visto a gente colarse en desfiles de moda cuando los de seguridad miraban a otra parte. Sustrayendo invitaciones, usando las de otras personas, poniéndose pesados, cayendo en gracia o haciendo un trueque por una determinada labor.

Pero nunca me habría imaginado que hackear el sistema informático fuera una de las maneras de entrar a un desfile de moda sin ser invitado.

Los tiempos avanzan que son una barbaridad.

A Remy Renzullo y Becca Shumlin (un aspirante a diseñador y la hija de un político demócrata estadounidense), les hacía ilusión asisitir a algunos de los desfiles de los diseñadores más guays de Nueva York, como Alexander Wang y Erin Fetherston. Enviaron un email con la petición, y cuando no recibieron una entrada, se tomaron la justicia por su mano, entraron en el sistema informático de los RRPP y añadieron sus nombres en las listas de invitados. Una empleada de la firma que más que trabajar en moda debería fundar su propia empresa de seguridad estatal, se dio cuenta de que había gato encerrado y rastreó su pista hasta que pudo demostrar que estos dos estudiantes de un instituto progresivo de Vermont habían hackeado el sistema.

La noticia no deja ser graciosa, por la ridiculez, por ese componente Gossip Girl que tiene y por la audacia y la pinta de los dos amiguitos (Atención a la foto de la izquierda. En uno de los comentarios de la noticia en Gawker se preguntan porque sigue llevando las gafas de 3D fuera del cine) . Pero también merece comentar un par de temas que dicen mucho sobre el mundo de la moda actual.

Uno es el creciente interés en la moda que tienen los más jóvenes.  En generaciones pasadas, la norma es que los adolescentes creaban sus subculturas, se vestían para desafiar al sistema en lugar de aspirar a ser iconos de la moda. 

Remy Renzullo había entrado en algún desfile y se había sentado en primera fila junto a una de las periodistas de moda más importantes del mundo.

No son los primeros jóvenes que se cuelan o desean colarse en un desfile. Siempre ha habido interesados en aprender o curiosear. Pero éstos son otro tipo de polizones: menos inocentes y menos vergonzosos. Más que ir a un desfile para ver moda, parece que querían ser vistos. De hecho fueron recientemente retratados por The Sartorialist, lo que les convirtió en la envidia de sus amigos

Otro, es que a pesar de que la información sobre las colecciones se transmite a nivel global gracias a páginas web, streamings, o videos, la pasarela no ha perdido su aura y sigue siendo un gran acontecimiento bi anual. Los desfiles están para quedarse.

 ¿Necesarios elementos subversivos o repelentes niños vicentes? Os toca decidir...

 

# jueves, 04 de febrero de 2010 16:53

Lo mejor y lo peor de los Oscars

Esta semana se han anunciado las nominaciones a los Oscars. Y en posts anteriores hemos hablado del famoso accidente con la cremallera de Pe y de algunos de los vestidos -amarillos- más bonitos de la alfombra roja. Tocaba una entrada sobre los vestidos más memorables -para mejor o para peor- de esta mítica ceremonia de premios. Sin preámbulos, me lanzo a mis nominaciones.

-La trendsetter. Sin duda, Julia Roberts, que con su elegantísimo Valentino vintage abrió la veda para los vestidos rescatados del pasado.

-La más dulce. Gwyneth en Ralph Lauren rosa bombonera. Subió a por el Oscar como la nueva Grace Kelly.

-La marciana. Björk, con un cisne de Marjan Perjoski. Raro, raro, pero yo tengo cariño a este vestido. Un poquito de sentido del humor en la alfombra roja nunca viene mal.

-La más hortera. Demi Moore. ¡con ciclistas! O vulgarmente llamados pantalones de sordomuda. Estaba dudando entre ella y Cher, pero el premio se lo lleva sin duda Demi. Cher es así siempre, pero Demi ahora va de divina y de fisna. Yo soy ella y me pongo  como una loca a sobornar a todos los encargados de archivos gráficos que me encuentre.

-La engañada. Heidi Klum. Galliano rebuscó y encontró el vestido más feo de su showrrom. Una lección para los que tienen fe ciega en las firmas.

-Las mejores y peores transparencias. ¿La mejor? Halle Berry de Elie Saab. Enseña, pero sin ser vulgar. También ayuda el cuerpazo de esta mujer que es sobrenatural. Yo no he visto de cerca una cosa igual: las manos, los ojos, la piel, el escote, la sonrisa. Volviendo al vestido, este diseño catapultó a la fama a un diseñador desconocido e hizo de la actriz un sex symbol.

La peor, Gwyneth sin sujetador con un vestido de pesadilla de McQueen.

-La injustamente criticada. ¡Dejemos ya en paz a Tilda Swinton y sus Lanvin! Es fiel a su estilo, a su físico, los modelitos princesa no son para ella. Le pega la androginina atemporal y elegante de los vestidos columna de Lanvin, parece una aristócrata de los años 20. Y sobre el Lanvin negro-bolsa de basura... pues las he visto peores:

Por ejemplo, Celine Dion. Que se lleva el premio a la originalidad mal entendida. Me la imagino en su mansión llena de discos de platino: ¿Y si me pusiera un esmóquin blanco, pero al revés? Ya sabes, yo que soy así tan original"

Desastre total. ¿Y qué me decís del sombrero? ¿Y las gafas? ¿Quién le ha enseñado a posar? Por cierto, al derecho o al revés, yo soy de la opinión que después de Bianca Jagger ya nadie puede llevar esmóquines blancos.

 -La señora. Bueno, esa realmente es la estupenda Helen Mirren . Pero no me digáis que Jennifer López no estaba de quitarse el sombrero con ese Valentino color menta casi idéntico a uno que se había pouesto Jackie O. Ahí dejó de ser 'Jenny from the bloc'.

-La copiota. Anne Hathaway o más concretamente Georgina Chapman de Marchesa, que dio a la actriz un modelo rojo con rosas.  Un "fusilamiento" del de Ben de Lisi que llevó Kate Winslet.

-Pasaba por aquí... Esa es sin duda Meryl Streep , que lo de arreglarse para los Oscar no va con ella. Pero merece la pena mencionar a Sharon Stone, con camiseta de Gap, chaqueta de Armani y falda de Valentino. Me gusta la idea de mezclar caro y barato, pero no es un look muy alfombra roja ¿qué os parece?

El color como grata sorpresa. Para mí, el premio se lo lleva el vestido yema de Vera Wang con el que deslumbró Michelle Williams, pero ya he hablado bastante de ella y no quiero repetirme. Así que incluyo a la finalista: Gwyneth con un Zac Posen nude. En teoría no dice nada, en la práctica funciona y va perfectamente con su color de pelo y de rouge. Nunca me imaginé que Gwyneth, con lo sosa que es normalmente, me daría tanto juego...

 -La más terrorífica. Hubo un tiempo en el que Angelina Jolie era Alaska. ¿No me creéis, pues mirad esta foto de pelo negro azabache hasta la cintura y vestido de Lily Adams? Bueno, Alaska es más simpática y no da tanto miedo. Más adelante se refinó y sus siguientes apariciones en los Oscars fueron de señora. 

-El homenaje. Pe cautivó a todos con su vestido Versace rosa empolvado (sí, el que sustituyó a ese Galliano reventón) pero a mi me fascina su elección del año pasado.

Hasta hace nada, no me di cuenta de que cuando recogió su Oscar por Vicky Cristina Barcelona, estaba haciendo un consciente o inconsciente homenaje a Audrey Hepburn, recogiendo su Oscar de Givenchy. Las dos muy chic ¿ o no?

 ¡Haced vuestras nominaciones! Vale cualquier edición en la historia de los Oscar.

 

# martes, 02 de febrero de 2010 10:28

Gossip girl: cotilleos fashion

Marchando una ración de cotilleo fashion...

-Kate Moss se hace mechas grises y un día después, se las quita. En la presentación de su línea de bolsos para Longchamp, la Moss apareció con un desconcertante pelo gris. Parece que por una vez fue a rebufo de la tendencia y quiso pertenecer al club molón del "pelo gris undergroud". Véase Pixie Geldof, Daphne Guinness , la estilista de Gareth Pugh Katie Shillingford, y las modelos en los desfiles de Proenza Schouler, Giles y Gareth Pugh . Pero el efecto dejaba mucho que desear. Un día después, volvió a su tono rubio bebé. Va a ser que K.M. ya no está para experiementos avant garde...

-Pe rompe otra cremallera. Durante la semana de la Alta Costura de París, Gucci tuvo el gusto de anunciar que la casa italiana lanzaría su primera colección de Haute Couture confeccionada en París, y que Penélope Cruz llevaría uno de los vestidos para la entrega de los premios SAG. Horas después, se envió un email con la noticia de que la actriz finalmente no aparecería con el vestido de Gucci debido a "problemas con las pruebas de última hora" La española posó en el photocall con un vestido de L'Wren Scott.

Recordemos el famoso incidente de la cremallera en los Oscar 2007. La actriz iba a ponerse un vestido de su amigo Galliano y en la ceremonia se presentó con uno de Versace. Almodóvar disculpó a su Pe diciendo que a última hora una cremallera se había roto y hubo que pasar al plan B. Una anécdota de lo más cañí, no solo por la explicación de Pedro cual portera, si no porque nos mostraba que a las actrices de Jolivú también se les revientan las costuras.

Una vez pasa y nos lo tragamos (aunque vaya con Galliano si se le rompe una cremallera así como así... ) Pero a la segunda... me temo que no.

Pe no se anda con chiquitas en el probador. Pues bien por ella: si no se ve bien, para que andarse con compromisos.

Otro dato sorprendente de esta noticia es que Gucci quiera sacar una línea de alta costura. Hasta hace nada, se trataba a la couture de poco menos que fósil de la moda. Se predecía su inminente desaparición. Pero siguen entrando nuevos miembros. Será que en una parte del mundo, la crisis no está haciendo estragos y hay nuevos mercados a los que vender lujo a medida.

-Anna dello Russo destripa las técnicas del streetstyle Todos como tontos pensando que The Sartorialist se agazapaba a la salida de los desfiles para pegar un flashazo sorpresa a las súper fashionistas y resulta que está medio amañado.

 

En una entrevista, la editora del Vogue Japón explica que se toma sus apariciones en blogs de street style como un segundo trabajo. Seis meses antes, se pone a preparar sus estilismos y queda con los bloggers para sacar las foticos. "No se encuentran por casualidad". Anna espera que sus declaraciones no resten espontaneidad al concepto tras algunos blogs de street style. Vaya chafe. Esto es como lo de los robados-posados en topless.

 

  

 

 

 

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