Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales

Artículos - noviembre 2006

# jueves, 30 de noviembre de 2006 23:02

Danny De Vito, si bebes no promociones

Danny DeVito, en un alarde de originalidad fílmica y en una arriesgada y nunca vista política de estrenos por parte de la productora, estrena una Una familia casi perfecta -la película en la que también sale Neve Campell y Kathy Bates-. Parece una comedia (ahora las comedias son familiares, románticas o con tintes dramáticos, esta está en el primer grupo y en el segundo), pues bien, afinamos: una comedia romántica familiar navideña (y punto, no sabría qué más añadir sobre ella).

Además, esta película no es la más interesante del pequeño actor. Preferimos hablar de la que estrenó hace un año en USA,  Deck the Halls. ¿Por qué? Bien, pues porque al director-productor-actor (polifacético este pequeño gran hombre ¿verdad?) en plena promoción de la película no se le ocurrió otra cosa que acudir a un programa de televisión (The View) no sabemos si sólo "un poco piripi" o "más pedo que Alfredo", pero algo más de la cuenta había bebido, al menos siete limoncellos. Eso reconoció (y dicen que los borrachos nunca mienten): "sabía que las últimas siete copas eran las que me iban a emborrachar" (¡qué lucidez! absolutamente genial). Por otro lado, el comportamiento (alcohólico) está bastante acorde con estas fechas de celebraciones, brindis en el trabajo, etc. Visto lo visto, añadiremos borracho a la lista: DeVito, director-productor-actor-borrachín. Y adivina-adivinanza: ¿con quién había estado de juerga la noche anterior?

Pues sí, con el hombre más sexy -según la revista People, que no es que lo diga yo...- George Clooney, este actor que tiene pinta de lo mejor y lo peor, fascinante (recordatorio: dedicarle un artículo completo). No durmieron en toda la noche (cuántas pagarían lo que fuera por pasar una noche entera con Clooney sin domir,¿eh?) y ya en el programa, en pleno subidón de los limoncellos, DeVito se marca un speech bastante incoherente contra el presidente Bush (los borrachos nunca mienten... creo que esto ya lo había comentado,¿no?) y se refiere a él con palabras obscenas. Sí que le debieron pegar bien al limoncello (o éste les pegó bien a ellos).

Personalmente prefiero que a los borrachos les de como a DeVito por hablar en contra de Bush, que no como a otros. A saber, Mel Gibson (quien puede presumir de ser el primero en la lista de ‘Las 50 celebridades más frías de Hollywood’, de la página filmthreat.com) que en su última borrachera le dio por coger el coche, hacer comentarios antisemitas e insultar a una agente de la autoridad,... ¡qué lindo! En fin, mucha Pasión de Cristo pero luego tenemos "mal vino", que se dice.

# miércoles, 29 de noviembre de 2006 20:26

Bonham Carter: cambio hijo por papel protagonista

Es lo que ha hecho con su pareja, Tim Burton, la actriz con peor estilista capilar de todo Hollywood, Helena Bonham Carter (a mí esta mujer me da la sensación que nunca se lava el pelo, el día que se decida a desenredárselo lo va a pasar chungo): ella le da un hijo y él un papel protagonista. No me quería hacer una prueba, pero le dije que después de darle un hijo, lo menos que podía hacer es darme el personaje, ha declarado. Helena se anda con tonterías las justas. Claro que sí. Esto en mi pueblo se llama “chantaje emocional” (“pedazo de”, añadiría delante). Y yo pensando que mi madre era la reina de los chantajes emocionales (¡ja!). Por otro lado, según está hoy en día esto de conseguir un buen trabajo en la vida, de lo que te gusta, bien pagado, reconocido, con un buen jefe,… si hay que embarazarse pues se hace (seguro que Lindsay Lohan ha hecho “sacrificios” iguales y no con el padre de sus hijos).

 ¿Cambio equilibrado? Pues no sé, según como se mire. Un trabajo es un trabajo. Aunque del papel que ha conseguido ella sólo sabemos que es la prota –la diabólica Sra. Lovett- del thriller musical de Broadway Sweeney Todd (de Stephen Sondheim), que va a dirigir Tim Burton. Mientras que un hijo es una personita, sangre de tu sangre durante toda la vida, le ha costado nueve meses gestarlo y lo habrá parido con dolor (vale, o con la epidural), a veces hasta vienen con un pan debajo del brazo, dicen. Poniéndonos en lo peor, imagínate que el niño te sale hiperactivo, coge caramelos de extraños, es conflictivo, te suspende hasta la asignatura de Religión, no quiere meterse a fontanero y ni siquiera estudia una carrera, en su adolescencia le da por las drogas de diseño, se mete en una banda latina o a concejal de urbanismo,… yo que sé. O peor: quiere ser actor y ya no sólo tienes que darle papeles a la madre, también al hijo. Tim pensando de Burton Jr. “¡ay! la madre que te parió” y esa es precisamente Helena, la que, además, no se lava el pelo (creo recordar que antes de estar con Tim lo llevaba más limpio, aunque soy consciente de que el pasado siempre se idealiza). La cuestión es que él le acaba dando siempre papeles en los que le pega ese look desaliñado (por decirlo suavemente y evitar mencionar que lleva una pinta de cochinota), como en Big Fish, Charly y la fábrica de chocolate, El planeta de los simios,… (¿cuántos hijos le ha dado Helena a Tim? porque ella últimamente consigue todos los papeles en las pelis de él). A ver en esta nueva, aunque me apuesto el hígado a que saldrá con el pelo enmarañado. Pero ¿qué fue antes? ¿el huevo o la gallina? ¿Tim le da esos papeles debido a su aspecto o ese aspecto es por culpa de los papeles?

Dios los cría y ellos se juntan. ¿Qué decir del aspecto de Tim Burton? En fin, siempre he pensado que la pinta de “friki zumbao” que se gasta es considerable, (ahora las pelis le salen bien raras, pero chulas). Ese flequillo, esas gafas. Y si no fuese porque ya está ahí Peter Jackson diría que es el director actual cuyo aspecto parece menos higiénico. La extraña parejita ahora vive en Londres, ciudad que a Tim encanta porque sus calles le recuerdan a sus películas de horror góticas (no veo yo a este viviendo en Benidorm), y son íntimos de Johnny Depp. Repito: dios los cría y ellos se juntan. El novio de Vanessa Paradis tampoco me parece muy cuerdo, el rollito que lleva tira más hacia la excentricidad. Me imagino una reunión de amigos de todos ellos habiéndose fumado unos cigarrillos de la risa. Yo pagaría por verlo.

# miércoles, 29 de noviembre de 2006 20:23

¡Peligro! Lindsay al volante

Estaba yo pensando que a la actriz Lindsay Lohanpartenaire de juergas de Paris Hilton y ex de Wilmer Valderrama- la prima del seguro del coche le debe salir por un ojo de la cara. El domingo pasado tuvo ¡otro! accidente de circulación, y van cuatro en año y medio (suma y sigue). Y es que la chica empieza a ser más conocida por sus trastazos –además de por su afición a las juergas- que por las pelis que ha hecho, que, por otro lado, mejor porque su filmografía no está plagada precisamente de obras maestras. A saber, Devuélveme mi suerte, Ponte en mi lugar o Herbie: a tope, cuyo casting le debió costar poco pasar, a la vista de su educación vial. Eso o es que se metió mucho en el papel y esto le ha dejado secuelas posteriores para "conducirse" en su vida real.

Como con lo de Lady Di, la culpa fue de los paparazzis (que no del "cha cha chá", o quizá también). Lindsay intentaba huir de ellos, aceleró (no es por ser mal pensada, pero no te digo yo que no llevase una copita de más porque estaba de marcha con Calum Best, hijo de la ¿leyenda? del fútbol George Best, confieso no haber oído hablar de este hombre-leyenda en mi vida) y se estrelló contra un coche de policía, no podía ser contra una común farola. También es mala suerte. ¿Pero cómo no lo vio? … con la cantidad de lucecitas que llevan esos coches... va a ser verdad eso de que el alcohol distorsiona la percepción de la realidad. En fin, que al final intentando evitar salir una vez más en la prensa, acaba saliendo y con más razón.

La pobre Lindsay Lohan está inquieta por que la gente pueda tener una idea equivocada de su vida. Alguna vez ha declarado: Me preocupa que la gente piense que soy alguien que siempre sale a divertirse y no se toma en serio sus responsabilidades laborales y que siempre llego tarde al escenario. Bueno, Lindsay, es que la gente es muy mal pensada, pero tu actitud al volante tampoco ayuda demasiado.

# miércoles, 29 de noviembre de 2006 20:19

Bond, ¿poco Bond?

Si la semana pasada se celebró el pre estreno de Casino Royale en Londres, ayer por la noche le tocaba turno a Madrid. Y en plena Gran Vía madrileña que se plantaron el “poco cuestionado” nuevo James Bond, Daniel Craig; el director Martin Campbell; el malo malisísimo de la entrega 21ª de la saga, Mads Mikkelsen; y una de las chicas Bond, la italiana Caterina Murino. Aunque creo que ni con esta, ni con la otra, Eva Green, -que no vino-, tiene mucho refrote este Bond. Con o sin refrote, ambas pasan a engrosar la impresionante lista de chicas Bond en la que ya estaban Ursula Andress, Jacqueline Bisset, Lana Wood, Kim Bassinger, Dense Richards o Halle Berry.

No, no vamos a comparar pre estrenos… porque salimos perdiendo. Si venga, vamos a compararlos, no lo puedo evitar: mientras que al londinense acudió la reina Isabel II (¡qué nivel, Maribel!) y la extraordianaria Judi Dench; en el nuestro estaban, entre otros, Paloma Lago, Verónica Mengod, Álvarez del Manzano, Santiago Segura, Paz Padilla, Roser (que sólo sé quien es porque es vecina de un amigo), Raúl (cantante, que no futbolista), la ristra de misses Elisabeth Reyes, Verónica Hidalgo y María José Besora; y el ‘punto real’ lo ponía Leandro de Borbón (que no es lo mismo que Isabel II, ya se sabe). Sobran los comentarios. Mientras que en el de allí Daniel iba de riguroso smoking; en el nuestro se calzó vaqueros, chaqueta y chaleco, y tan ricamente... al menos se puso corbata. Pero ¡qué poco glamour, Daniel! (a juego con el de los invitados).

Anda que no ha traído cola la elección de Daniel Craig como 007. Tras jubilar a Pierce Brosnan (le consideraban ya demasiado mayor para el papel, aunque daba un perfil menos brutote que este), Daniel se estuvo disputando la licencia para matar con otros como Orlando Bloom, Ewan Mcgregor, Colin Farrel, Jude Law, Clive Owen…-nada, que apenas se barajaron nombres- me dicen que habían considerado también a Woody Allen y me lo creo . El candidato rubio se impuso al final, y por cierto, fue su madre, la cual suponemos henchida de orgullo, que no pudo aguantar y confesó a la prensa que su vástago iba a ser el próximo Bond (me imagino a Daniel diciéndole: “jo mamá, no se te puede contar nada”).

Cuando ya se supo que sería él, unos cuantos fans-fatales de Bond no se lo tomaron lo que se dice bien, y comenzaron una campaña de descrédito: que si era un ‘blandito’, que si no sabía jugar al pocker, ni conducir coches con caja de cambios (parece que tenía varias cositas que atender antes de ponerse a rodar), que si era rubio y demasiado bajito (esto por mucho que se aplicase...), hasta se cuestionó su heterosexualidad y hubo recogida de firmas en contra. Un boicot en toda regla, todo ello a través de la web danielcraignotbond.com (deshabilitada ya). Luego apareció givecraigachance.com en la que se pedía una oportunidad para Craig –del que, además se decía que andaba un poco ‘depre’ con tanta oposición-. En el rodaje tuvo unos cuantos accidentes en las escenas de acción, se rompió un par de dientes, y tampoco le entraba el smoking, como a Tom en la boda. En fin, lo que hay que sufrir ponerse al servicio de su majestad, y además cobrando bastante menos que Pierce. El caso que parece que Daniel ya ha superado todo esto y ayer decía que se había inspirado en Sean Connery para su papel. Él que diga lo que quiera, pero a mí me recuerda más al incalificable Roger Moore. Y por si todo esto fuera poco, va el pingüino de Happy Feet y lo desbanca en la taquilla de EE.UU. (pingüino 1 - Bond 0).

En su vida real el nuevo James Bond ya ha pasado por la vicaría, pero parece que lo único que le queda de ese matrimonio es una hija de diez años, porque acabó en divorcio. Y, ¡oh sorpresa!, compruebo que ha estado liado con la modelo más poli-toxicómana de todo Inglaterra, ¿adivinan quién? Si, es ella: Kate Moss, que si antes estuvo con este que debía ser bastante aburrido el tipo (ni bebe -Martinis, al menos-, ni le gustan las armas y le dan un poco de miedo las lanchas a demasiada velocidad), no me extraña que se haya pasado al otro extremo con Pete Doherty, que lleva una vida bastante más animadilla, por no decir ‘al límite’, entre clínica y clínica de desintoxicación. Craig también ha mantenido romances con Heike Makatsch (Resident Evil) y con Sienna Miller (la reciente ex de Jude Law) que tabajó con él en Layer Caye. Crimen organizado y que en su momento fue candadita a chica Bond para Casino Royale. Vamos, que el chico paradito tampoco ha estado. Ahora anda con una tal Satsaki Mitchell, una productora de cine de 29 años, que por lo menos sí se la trajo a España.

... y al otro: ¡The TomHolmes Day!

Todo lo esperado y más. Eso es lo que está trayendo la boda del año, la de Tom y Katie. A mi parecer no le falta de nada para definirla como la friki-boda. Primero resulta que pudiera ser que hubiesen firmado un contrato ‘anti-cuernos’ –esto de los contratos prematrimoniales está muy de moda, esta taaaan romántico- según el cual el que sea infiel al otro tendría que pagarle cinco millones de dólares (seré frívola y materialista, pero si yo hubiese firmado un contrato así estaría deseando que mi pareja me la pegase con lo primero que pillase, persona o animal). Pero esto es sólo durante el primer año de matrimonio, luego ya no. Claro, claro… es que según pasa el tiempo en una pareja es más difícil eso de la fidelidad, y tampoco es cuestión de pillarse los dedos.

También nos enteramos (ya nos lo comentaba ‘el marido de Alabama’) que el rito de la Cienciología –que yo confesaba desconocer, aunque lo imaginaba algo raro-raro-raro- incluye que el novio le regala a la novia una cacerola, un gato y un peine, la realidad "cienciológica" supera mi imaginación. El peine supongo que es… ¿para peinar al gato? Habrá que preguntárselo al fundador de la secta (perdón, religión), Ronald Hubbard, que se lo inventó en 1954 –bajo los efectos de las drogas, seguro-.

Los de Armani han debido de acabar un poco hartos: tuvieron que realizar hasta cinco vestidos diferentes para la novia, y luego va Tom y se pasa con las tapitas y le tienen que arreglar su traje porque no le entra. Las ventanas del Ayuntamiento de Bracciano, con bonitas vistas al castillo donde se casan, se alquilan al módico precio de 1.000 euros. A ver cuando llega el día en que algún famoso se case en frente de mi casa para poder rentabilizar mi balcón. Aunque veo bastante improbable que ninguna celebridad quiera hacer la ceremonia en un “todo a cien” regentado por chinos, que es exactamente lo que veo cuando me asomo por la ventana.

Y entre los invitados -unos 500 en total, nada sólo los más íntimos- mucha estrella de Hollywood y mucho famoso, como no: Brad Pitt y Angelina Jolie, John Travolta, Brooke Shields (algunas menos estrellas que otras), Jim Carrey, Jenny McCarthy, Jennifer Lopez y Marc Anthony, David Beckham y Victoria Adams, Russel Crowe, Will Smith, Jada Pinkett, Steven Spielberg, Andrea Bocelli (que le cantará el Ave María a la novia, ¡cuánta originalidad!), etc. El actor John Travolta, también piloto comercial y cienciólogo de pro, se los lleva a la mayoría hasta Italia en su avión privado. Dios no lo quiera, pero me imagino que acaba estrellado en una isla desierta ilocalizable, y la versión de Perdidos –la serie de tv- que saldría de ahí sería de traca. Nuestra Pe, no acudirá a la boda, aunque ella afirma que se lleva muy bien con Tom (si ella lo dice); y tampoco el ex novio de Katie Holmes que no ha sido invitado.

Si hay algo que me ha sorprendido de todo esto es comprobar –como ya sospechaba- que Nicole Kidman no pertenece a este mundo, tan perfecta, tan… tan… (es una replicante como poco): ¿no va la Kidman y les manda un regalo con una nota en la que les desea que sean muy felices juntos?. Ningún ser humano, que se precie de serlo, que vea casarse a su ex le desea lo mejor. Y menos cuando en tu pareja las cosas no van muy bien: Nicole tuvo que cancelar no hace mucho sus actos públicos de promoción de la película Fur para evitar preguntas sobre el ingreso de su marido, el cantante de country Keith Urban, en una clínica para superar su adicción al alcohol. Ay, Nicole que buen ojo para elegir papeles pero que malo para los hombres.

# miércoles, 29 de noviembre de 2006 13:44

Doctor, veo a Angelina y Brad en todas partes...

Ya que ellos no lo hacen -celebrar su boda-, El Museo de Cera de Madame Tussauds en Las Vegas tuvo la genial idea de organizar la que han tenido a bien llamar The Brangelina Wedding, casando a Angelina Jolie y Brad Pitt. Bueno, más bien a sus figuras de cera. Surrealismo del duro.

La ceremonia iba a servir para presentar al muñequito tamaño real de la Jolie, al otro ya lo tenían de antes. Y como tenían también por ahí una estatua de George Clooney, pues decidieron que éste sería el mejor padrino que podía tener la pareja; padrino, acompañante de boda o lo que fuera, ante aquello de "si alguien tiene algo por lo que oponerse a esta boda, que hable ahora o calle para siempre", el Clooney-wax iba a permanecer más callado que un muerto.

Todo esto me ha recordado a cuando de pequeña coges a tu Barbie y a tu Kent y decides que los vas a casar. Eso para quienes hayan tenido una feliz infancia con una Barbie y un Kent, las que no la hemos tenido casábamos una Barriguita con el Geyperman -o Madelman, en su defecto- del hermano mayor, y la cosa quedaba bastante desproporcionada. Acababa resultando una boda de estas en las que los invitados (muñequitos de Lego y Clicks la mayoría) salen diciendo "pues ella parece poca cosa para él" (pues sí, ¿que quieren? ella es una Barriguita y él un Geyperman, y además la diferencia de edad es grande, por si no se habían dado cuenta).

En fin, volvamos a la boda que nos ocupa. Parece ser que la pareja, no la de cera sino la real, se ha quedado casi tan petrificada como sus propios muñecos ante esta noticia que no les ha sentado nada bien. Así que el enlace-wax ha sido cancelado por el Museo. Además, Pitt -también conocido como "soy_el_actor_más_comprometido_de_Hollywood"- ya había asegurado que Angelina y él no se casarán hasta que “todo el que quiera casarse legalmente en el país pueda hacerlo. En la vida había escuchado una excusa mejor para evitar pasar por el altar sin quedar mal con el/la churri. ¡Olé, Brad!

# miércoles, 29 de noviembre de 2006 13:41

El hombre araña ya tiene retoño

Si me despertaba con la noticia del aborto de Pamela Anderson, acabó el día con todo lo contrario: la de la paternidad primeriza de Tobey Maguire. Sí, sí, el de Spiderman -cuya tercera entrega ya está en fase de post-producción- . Según informa la revista People, el pasado jueves 9 de noviembre al actor le hicieron padre y no precisamente de un arácnido con cuatro pares de patas productor de hilos de seda (valga el apunte tonto).

Descubrí a Tobey Maguire en la película Tormenta de hielo (1997, Ang Lee) y me pareció un veinteañero encantador porque tenía esa pinta de vecinito del cuarto, guapete (pero no tanto como parecer inalcanzable), educado y sensible, con un puntito raro (pero sin pasarse), que puede enamorar a cualquiera sin pretenderlo. Así que como no podía ser de otra manera caí enamorada de él. E investigué: por lo visto antes había actuado fundamentalmente en alguna serie para la tele, como la estupenda Roseanne, y otras no tan estupendas como Walker, Texas Ranger o Blossom.

Ese chavalito encantador ya crecidito es quien ahora pone cara al hombre araña en la gran pantalla. Además de ser un chico sano, vegetariano, que ni bebe ni fuma y practica yoga, vamos el tipo de hombre con el que tu madre estaría encantada que salieses e, incluso, procreases. Pues, va a ser que no, mamá, porque a sus 31 años de edad ya se ha estrenado en esto de la paternidad con su pareja sentimental, con la que mantiene una relación desde 2003, Jennifer Meyer. Una chica que no pertenece como tal al firmamento de estrellas de Hollywood. No es ni Nicole Kidman, ni Jennifer Aniston, ni Kate Hudson, ni Lindsay Lohan,... pero es la diseñadora de joyas favorita de todas ellas. Tampoco podíamos pedir que fuese la dependienta de la tienda de la esquina, es más es la hija de Ron Meyer, jefe de los estudios Universal. Qué curiosa casualidad todo, ¿no?

Aunque yo hubiese puesto la mano en el fuego por que este tipo de hombre se casaría y tendría hijos con su novia de toda la vida, no ha sido así (nadie es perfecto). A Tobey le costó encontrar a la que sería la madre de sus hijos y probó antes con Kirsten Dunst (compañera de reparto en Spiderman), Rashida Jones (esta hija de Quincy Jones, le da por las hijas, pero no por las de cualquiera) y Christina Aguilera (esa cantante que nos deleita con letras tan profundas como: Sweat dripping over my body /Dancing getting just a little naughty / Wanna get dirrty; ¿pero qué vería en ella? ) Inevitablemente cuando alguien se convierte el padre, sin saber por qué, pierde para nosotros ese atractivo halo de sex-appeal que pudiera haber tenido en algún momento. En fin, ya nunca más te veremos con esos ojos, Tobey. Spiderman ya es papá.

# miércoles, 29 de noviembre de 2006 13:35

Pobre Pamela

Hoy nos levantamos con la triste noticia de que la actriz de culto -y no porque tenga una amplia filmografía en el cine independiente-, de culto para el sector del transporte -entiéndase fundamentalmente camioneros-, Pamela Anderson ha perdido al bebé que estaba esperando (lo dice la revista US Weekly), aunque anteriormente había negado que estuviese embarazada. El aborto tuvo lugar mientras rodaba una película en Vancouver, y el padre era su actual marido después de Tommy Lee, el rockero Kid Rock.

Sin ánimo de restar un ápice de dramatismo al hecho, no sé hasta que punto un bebé nacido, criado y educado en el seno -¿o debería decir senos?- de una familia así gozaría del debido equilibrio emocional y el ambiente familiar sano que todo niño merece. Personalmente si a mí me preguntasen en el "limbo de los niños aún no nacidos" que si quiero que mis padres sean Pamela y Kid, pues optaría por un "paso palabra", y esperaría a que me propusiesen como padres a Brad Pitt y Angelina Jolie, si es que les da tiempo entre viaje y viaje a la India, y entre buena acción y buena acción.

Es más, después de la acusación que un dentista de California hizo a Pamela de no pagarle el tratamiento dental completo que la realizó en el año 2004, a saber dónde encuentras tú ahora a un dentista que se comprometa a hacerle la ortodoncia a ese niño a riesgo de no cobrar luego.

 

# miércoles, 29 de noviembre de 2006 11:50

El matrimonio a la italiana de Tom

La excéntrica mega-estrella de Hollywood, también miembro más famoso y de excepción de la Iglesia de la Cienciología, del que se rumoreó que se zampó, como quien se zampa una ración de callos, la placenta del embarazo de su hijo, el mismo actor con el cual los estudios de la Paramount rescindieron recientemente contrato por sus desmesurados comportamientos y… hasta aquí puedo leer, porque si con estos datos no has averiguado ya que voy a hablar de Tom Cruise es que no resides en el planeta Tierra…

Bien, pues el protagonista de varias “misiones imposibles” no ha parado de regalar noticias “de todo corazón”: por fin, y después de protagonizar un más que largo (se comprometieron en septiembre de 2005) y mediático noviazgo con Katie Holmes –la madre de su hija Suri, esa que tuvieron que presentar en sociedad porque su existencia fue más que cuestionada- , se casó el 18 de noviembre de 2006. Y, evidentemente, no lo podía hacer como tú y como yo en uno de esos horteras y pretenciosos salones de bodas y comuniones, (no, ¡por dios!). Lo hizo en un castillo medieval cercano a Roma –concretamente en la localidad de Bracciano – perteneciente a la noble familia italiana Odelaschi, antigua residencia de reyes y papas y situado a orillas de un lago. Se acabó así con los rumores sobre que la feliz parejita se casaría en la villa que posee George Clooney en el lago Como, también en Italia (estábamos que no dormíamos pensando si sería en un sitio o en otro).

La boda tampoco podía durar un día como cualquier boda mortal -no gitana, claro-, esta en concreto se prolongó durante tres jornadas, ensayo general incluido. Tomen nota del programa: el 16 de noviembre, fiesta de bienvenida a todos los invitados (los cuales no me extrañaría que hubieran tenido que firmar algún tipo de contrato de infinitas cláusulas sobre que pueden hacer y no hacer durante, y contar y no contar después de); al día siguiente, ceremonia católica –como Dios manda- y el 18 gran fin de fiesta con ceremonia al más puro estilo Cienciología –como la Cienciología manda-, rito que a saber en qué consistirá, yo reconozco que lo ignoro… Más detalles del magno acontecimiento ‘muy a la italiana’: los novios vistieron trajes diseñados por Giorgio Armani, cuya sobrina Roberta se encargó de la organización, el banquete consistió en platos italianos, regados también con vinos del país,... ¿El coste total? Un millón y medio de euros costará el bodorrio, se dice-se comenta…

No sabemos si entre los canapés los hubo de placenta, ni infinidad más de detalles que se mantuvieron en el más alto secreto, sobre todo si tenemos en cuenta que 300 guardias de seguridad velaron por la intimidad de la celebración. Lo que si sabemos es que después de la boda la Holmes, a la que el noviazgo con Cruise le ha proporcionado unas cotas de popularidad que de otra forma jamás hubiese conseguido, ha pasado a ser la tercera en la lista de esposas del actor después de Mimi Rogers y Nicole Kidman, porque con nuestra Pe no pasó por el altar.

# miércoles, 29 de noviembre de 2006 11:17

Los nobles cameos de Cayetano

Siempre me he preguntado a qué se dedicaba Cayetano Martínez de Irujo a parte de a la relajante práctica de montar –caballos, aclaro, que luego todo se malinterpreta-, ostentar el título nobiliario de Conde de Salvatierra y protagonizar alguna que otra noticia del papel couché. La respuesta a tan inquietante misterio digno de Expendiente X se obtiene al acudir a ver Los fantasmas de Goya, la última película del director checo Milos Forman.

En el filme podemos ver al hijo de la Duquesa, (la de Alba, vuelvo a aclarar, aunque ¿acaso existe otra?), no como protagonista, pero sí practicando el noble arte del cameo. Nunca mejor dicho lo de noble, ya que da vida al Duque de Wellington. Le acompaña, además, su mujer Genoveva Casanova (ésta ni actriz, ni noble, ni nada, pero sale en la foto por “parienta de”, lo que se ha perdido Mar Flores, quizá si lo hubiese sabido antes…). Curioso cuanto menos.

El noble español comparte reparto en su debut cinematográfico con Natalie Portman y Javier Bardem, nada más y nada menos. Nos quedamos con la duda de saber qué pensarán sus partenaires sobre las dotes interpretativas de Cayetano, y si a éste le habrá supuesto mucho esfuerzo meterse en la piel de un personaje tan distinto de él: desde luego que no es lo mismo un Conde que un Duque (¿habrá empleado la técnica del Actors Studio o el método Stanislawski?). Tampoco sabemos si él mismo no teme que le encasillen para siempre en el mismo tipo de papeles.

Ni siquiera se le puede reconocer a Cayetano el mérito de ser pionero en esto de los nobiliarios cameos patrios. Ya hizo lo propio unos cuantos años antes el aristócrata José Luís de Villalonga en la película Desayuno con diamantes, con Audrey Hepburn. Para que luego digan que la nobleza en nuestro país nunca ha servido para nada. Entendido tengo que en el pase de prensa de Los fantasmas de Goya su aparición provocó no pocas risas. Lamentable es que en otros países diferentes al nuestro donde se vea la película no ocurrirá lo mismo ya que el respetable no reparará en la noble presencia, y su trabajo será considerado como simple aparición de un extra –actor secundario a lo sumo-.

Si en el siglo XVIII fue el arte de la pintura el que inmortalizó la saga de los Alba gracias al retrato de Goya de la Duquesa, parece que en el XXI es el séptimo arte el que los captura para la posteridad. La cuestión que queda ahora abierta es: ¿supondrá este el inicio para Cayetano Martínez de Irujo de una importante carrera cinematográfica? Y aún más: ¿deberá temblar Sean Penn ante este posible nuevo competidor por el Oscar? Sospecho que no.

Publicidad


Recomendaciones

Síguenos

Buscar