Parece que después de dejar su relación con Brad Pitt, Jennifer Aniston no levanta cabeza -sentimentalmente hablando- y sigue sin encontrar a su príncipe azul. No me extraña: Pitt (con el que estuvo casada cinco años, ese mismo que ahora dice que no se casa hasta que no pueda hacerlo todo el mundo en su país -¿y antes por qué sí?- ) ha dejado el listón bastante alto. A ver donde encuentras tú a uno que se le parezca mínimamente. Según informa la revista People, y después de innumerables rumores sobre si la cosa entre ellos no andaba muy bien, Aniston y su última pareja, el actor Vince Vaughn, han roto definitivamente. La relación ha muerto (últimamente sólo hablamos de "defunciones" en el universo de Hollywood).

Volvamos la vista atrás. Jennifer y Vince se conocieron en el rodaje de la comedia The Break-up , la historia iba sobre una pareja que lo está dejando (¿premonitorio?). El noviazgo sonaba al tipo que yo llamo "noviazgo-promoción estreno". Al principio ninguno de los dos confirmaba que estuvieran saliendo: que si se caían muy bien, que si él uno decía del otro que era una estupenda persona, que si tal y pascual. Vamos, ni que sí, ni que no, sino todo lo contrario. ¿Pero había "tema" o no había "tema"? Finalmente, y después de ser pillados en actitudes cariñosas, parecía que el amor había llamado de nuevo a la puerta de Aniston. Cuanto me alegré por esta chica, después de haberlo pasado tan mal por su ruptura con Brad (que ya andaba en los morros, digo, brazos de Angelina Jolie, todo sea dicho).
Desde que se confirmó que sí que "había tema", los rumores sobre crisis en la pareja no han dejado de planear sobre ellos cual buitre planea sobre ser agonizante. Parece que el desencadenante final ha sido que
Jennifer no quiso viajar a Chicago para celebrar el Día de Acción de Gracias con la familia de Vince. Un feo detalle por parte de ella, que comprendo no sentase muy bien a Vince. Aunque, por otro lado, a ella también la entiendo: si la historia no anda bien ¿a cuento de qué vas a estrechar lazos con la familia de tu novio? La conclusión, lógica y aplicable a cualquier pareja, a la que nos lleva todo esto es (apunten): Si tu pareja te invita a comer pollo al ajillo un domingo cualquiera en casa de la suegra y tú dices que no vas, eso se traduce en "pollo" (de otro tipo, no al ajillo) seguro. Y si ya te invitan en una fecha taaaan señalada y tú te niegas... prepárate para ir recogiendo definitivamente el cepillo de dientes de su casa.
Lo increíble de la causa de todo esto es que hace poco se ha publicado que
Angelina estaba un poco mosqueadilla porque sus suegros, los padres de Brad Pitt, habrían invitado a cenar a su ex mujer, a la que adoran. Me imagino el papelón: Brad, sus padres, su actual, Angelina, y su ex, Jennifer, todos juntos atragantándose con el pavo. Dos cosas. A ver, Angelina, guapa, ¿crees que es razonable cabrearte por esto después de haberle robado el maridito a la otra? Y, a ver, Jenni, mona, ¿pensabas no ir a comer a casa de tus actuales suegros pero sí a la de tu ex suegros? Así no enderezamos absolutamente nada.