Aunque parezca extraño, por ser un asunto nunca tratado en este blog, hoy voy a dedicarme en cuerpo y alma –y sin que sirva de precedente- a esa pareja que pasa prácticamente inadvertida en Hollywood: Angelina Jolie y Brad Pitt. Fenómeno también conocido como Brangelina ¿Os suenan de algo? Son esos dos tan monos que también hacen películas… A mí sí, he pasado a tener pesadillas con ellos.
En mi categorización de “cosas de este mundo”, la pareja ha sido elevada a la categoría de ente cuasi-abstracto. Diría más, un paradigma dentro de los tándem amorosos cinematográficos. Si a la pareja unimos, como sucede en ocasiones, otro componente, llámese éste Jennifer Aniston, obtenemos una suerte de (santísima) trinidad hollywoodiense digna de estudio y adoración. Para mí Jennifer es como el espíritu santo: no entiendo muy bien su papel, porque ya no está con Brad, sobra decir que tampoco está con Angelina (aunque nunca se sabe), pero ahí está… ¿Jennifer? ¡Presente!
¿A cuento de qué voy a hablar de los Brangelinos? Pues a cuento de que Angelina, que ha estrenado en EE.UU. El buen pastor (The Good Shephard) -de Robert de Niro y con Matt Damon-, ha concedido una entrevista a Vogue donde cuenta, entre otras cosas, que de boda, nada de nada.
No se trata de una vil excusa. En la entrevista encontramos extraordinarias revelaciones que hasta ahora permanecían en el lado más oculto, digamos, dignas de ser tratadas en el programa televisivo de Iker Jiménez. La tatuada actriz habla, por fin, de su relación con el actor y deja todo clarito. Por puntos.
Uno punto uno. Ella no le levantó el marido a la Aniston. No sé a qué viene aclarar esto, nadie lo había pensado (juas-juas). En el rodaje de Sr. y Sra. Smith –donde se conocieron- “Las cosas evolucionaron de un modo en el que podíamos estar juntos, sentíamos que íbamos a hacerlo, que debíamos hacerlo”, comenta como si una extraña fuerza les hubiese poseído. Y ¿qué es lo que debían hacer? No me aclaro. Continúa explicándose: "Poco a poco nos convertimos en una especie de pareja". ¿Especie de pareja? Tampoco me aclaro. ¿Cómo una pareja de mus?
Uno punto dos. Hasta que Brad y Jennifer no tuvieron el divorcio en 2005 no hubo nada serio. Uhhmmm… ¿A qué se refiere? ¿Se miraban y no se tocaban? Debe ser porque también desvela que cuando por fin-por fin… cuando por fin consumaron en modo físico todo ese amor platónico, valga el eufemismo "No fue tan apasionado como puedan imaginar. Pasamos mucho tiempo contemplando, pensando y hablando sobre lo que ambos buscamos en la vida y nos dimos cuenta de que queríamos cosas muy, muy parecidas" (Jolie dixit). Pues vaya decepción, tanto esperar para luego acabar hablando de “el sentido de la vida, de dónde venimos, a dónde vamos, a qué huelen las nubes”.
A mí más que aclararme nada, esta entrevista me ha abierto más incógnitas. Yo abriría un debate sobre si Angelina le robó el marido a Jennifer o no (sin entrar a juzgar si eso está bien o mal, Dios me libre). Olvidaba comentar que también cuenta que el "espíritu santo" se le ha aparecido en alguna ocasión y hasta la ha tocado: “Una vez me encontré con Jennifer, pero no nos dijimos más que ´hola´ y nos dimos la mano". Iker, aquí hay tema.