Concretamente se la abre (la senda) la nominación que ha recibido a los Globos de Oro, en la categoría de Mejor Actriz Dramática por Volver, que siempre se ha dicho es la antesala de los premios Oscar. Estoy segura que si tecleo “Globos de Oro” en Google sale “quizá quiso decir antesala de los Premios Oscar”. Competirá por el globito con Judi Dench, Helen Mirren, y… así más de su edad con Maggie Gyllenhaal y Kate Winslet. ¡Ay, qué nervios! Ahora a aguantar hasta que se sepa quien gana el 15 de enero. Entre esto y la emoción de los Reyes Magos estas Navidades van a ser un sin vivir.
La cuestión: Pe -nuestra mismísima Pe nacida en la periferia madrileña- está nominada a unos premios con renombre (esto no son los Premios del Cine Europeo, sin ánimo de desmerecer… o sí), y eso ya no se lo quita nadie. Además, esto significa que puede hacerse con esa codiciada dorada estatuilla que los actores veneran cual tótem. Aunque también es cierto que en no pocas ocasiones, el criterio de Asociación de la Prensa Extranjera en EE.UU. (los que reparten el Globo de Oro) y el de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (los que reparten al tío Oscar) no siempre coinciden. Tampoco vamos a emocionarnos.
La muchacha de Alcobendas reconvertida al budismo y al vegetarianismo (no prueba nada de Jamón, jamón) parece que por fin levanta el vuelo en Hollywood. A levantarlo aquí, no nos engañemos, la ayudó su relación con Nacho Cano. Pero en las Américas no ha sido ni de la mano de Tom Cruise, ni de la de Matthew McConaughey -dos ex Pe- como ha conseguido llegar hasta donde está. Mientras salía con el cienciológo de Cruise, Pe era más popular por esa relación que por sus películas allende los mares. Por cierto, Tom las debe tocar con una varita mágica cuando las deja, porque es terminarse la relación y sus ex comienzan a tener éxito profesional, veáse también el caso de Nicole Kidman.
Y qué decir de su noviazgo con Matthew McConaughey, desbancado justamente este año por George Clooney en la categoría como hombre más sexy vivo según la revista People. Pues poco. Básicamente resaltar que se decía que el chico tenía dificultades con el tema de la higiene, así que no me extraña que Pe lo dejase.
Ahora se comenta que anda tonteando con Orlando Bloom, se les vio juntos en la fiesta post-boda de Katie y Tom, enlace que ha superado en duración a cualquier boda gitana. Seguro que con él se lo pasa “pirata-pirata” nuestra Pe, pero ha sido de la mano de un director 'made in Spain' como Pedro Almodóvar, reconocido y venerado en Hollywood, como la actriz ha llegado donde ha llegado. De momento, hasta las nominaciones de los Globo de Oro, que no es poco. Espero que Pe haya aprendido la lección: mejor un buen director y un buen papel que un buen novio, al menos para esto del cine (para otros “asuntos” no me meto).