¿Glamour o caspa? Es lo que me pregunto al hacer un repaso por el anecdotario de vestuario y escenas varias que ha surgido de la ceremonia de los Oscar desde que el sustantivo “estatuilla” va inexorablemente unido al adjetivo “preciada” (éste siempre por delante, por supuesto).
Desde la llegada de las estrellas a alfombra roja –pasarela de moda para todos los gustos- hasta las fiestas post-Oscar, pasando por la ceremonia en sí misma (presentadores, anuncio de ganadores, recogida, actuaciones musicales, etc.), no hay gala que no tenga su lista de curiosidades. O que no nos regale momentazos como el de Penélope Cruz y "Peeeeeeeeedro", con Antonio Banderas y la actriz tirando del director para sacarlo del escenario. O como aquél que protagonizó Roberto Benigni saltando entre las butacas para recoger el Oscar que le había anunciado Sofia Loren.
Por ahora, y hasta que sepamos lo que nos depara este año los Oscar, voy a hacer un sucinto repasillo por lo que más llamó la atención en ceremonias pasadas.
MODELITOS
A lo cisne. De esta guisa hizo su aparición Björk en la ceremonia de los Oscar del 2001, en la que estaba nominada por Bailando en la oscuridad a Mejor Canción original. A-L-U-C-I-N-A-D-A me quedé al verla ataviada con un modelito que imitaba a un pato cuellilargo. Más aún cuando por su paso por la alfombra se subió el vestido y “puso un huevo” (literalmente). Excéntrica actuación, por llamarlo de alguna forma.
Pasos millonarios. Los que dio la actriz mejicana Laura Elena Harring sobre la alfombra roja con las sandalias de ¡un millón de dólares! que se calzó para la gala de 2002. Diseñadas por Weitzman los zapatitos llevaban 464 diamantes de hasta 5 quilates de peso. El diseño tuvo un escaparate mundial. Ella fue la actriz con más protección de toda esa gala.
Luciendo escotazo. El de la cantante de country Dolly (me)Parton(la espalda). Nominada al Oscar por Mejor Canción Original en 2005, lució sus… sus “mejores galas” con un modelito color rosa más propio de una veinteañera de los 80 y que tiraba de espaldas... por lo hortera.
El toque tribalista (y comprometido). Lo puso en 1973 Sacheen Littlefeather, la mujer india que envió Marlon Brando a rechazar más que a recoger el Oscar que le otorgó la academia por su interpretación en El Padrino. Vestida con el atuendo típico indígena pronunció un discurso en contra de la discriminación hacia el pueblo indio.
Ligerito de ropa. Si echamos la vista atrás de nuevo, en 1974 hubo uno que se gastó poco en el modelito. No fue ningún actor/actriz. Fue el exhibicionista que portaba un signo de la paz y que espontáneamente se lanzó al escenario mientras estaba en él David Niven. El actor tuvo una genial salida comentando que lo único que había conseguido era "mostrarnos sus pequeñeces".
Tres en una. Hasta tres veces se cambió de vestido en una sola gala el año que Whoopi Goldberg ejerció como presentadora. Al inicio de la ceremonia en 2002, llena de plumas y caracterizada cual vedette bajaba del techo al estilo Moulin Rouge.
Muy carnavalescos. Así se presentaron los creadores de South Park en la gala de 2001. Uno disfrazado de Gwyneth Paltrow, el otro de Jenny Lo y el del medio... ¿de nube de peluche? Aún estoy con la duda. Estos últimos están en mi galería de preferidos en la categoría de la "caspa con humor".
¿Cuales son vuestros favoritos de ediciones pasadas? ¿Hay más glamour y elegancia o caspa y mal gusto en las galas de los Oscar?