Los afortunados residentes del lujoso edificio Dakota Building, en Nueva York, están de enhorabuena... o no. Dentro de poco formarán parte de su exclusiva comunidad de vecinos la parejita feliz formada por Tom Cruise y Katie Holmes. Que vives en el Dakota y te falta un poquito de sal, pues nada... sales al descansillo, llamas al 6º B y le dices a tu vecina Katie "¿te importa dejarme un poquito de sal, mona?".
Éstos han adquirido por la nada despreciable cantidad de 18 milones de euros un apartamento en este majestuoso inmueble con vistas a Central Park. Digo yo que lo será, majestuoso, porque con esos precios. Se dice que el apartamento tiene 10 habitaciones y su dueño era el compositor Leonard Bernstein. Supongo también que será por el famoso parque neoyorkino por donde saquen a pasear a Suri, su retoño.
El innmueble es el histórico edificio donde vivió el ex Beatle John Lennon, y a cuya entrada fue asesinado en 1980 por el fan David Chapman que lo disparó con un revolver del calibre 48. De hecho, aún viven en el la viuda del ex Beatle, Yoko Ono y su hijo Sean Lennon. A pesar de este desagradable incidente al que se vincula el edicifio Dakota, el apartamento tenía unos cuantos "pretendientes" a parte de Tom y Katie, aunque hayan sido estos los que finalmente se han llevado el gato al agua. Tras rígida entrevista, eso sí.
Por lo visto no cualquiera puede vivir aquí... hay que echar instancia y superar entrevista (se da por hecho, por supuesto, que cuentas con los ingresos suficientes para pagarlo). Un estilo a los pisos de protección oficial en España, sólo que a la inversa, es decir, esto para ricos y famosos. Entre los interasados, pero que no han pasado la prueba, se habían encontrado también el rockero Jene Simmons, la cantante Carly Simon y los actores Antonio Banderas y Melanie Griffith. En el pasado han sido estrellas de Hollywood como Judy Garland, Boris Karloff o Lauren Bacall los que ocuparon el edificio.
Anexo
Por si la frase pudiera llevar a engaño: Lauren Bacall sigue estando entre nosotros (y eso tiene mérito, sobre todo después de haber recibido el premio Donosti del festival de San Sebastián en 1992). De hecho, hace poco declaró que para ella seguir haciendo películas significaba permanecer viva. Pensaba que ya no vivía en este "edificio maldito", pero ahora dudo si seguirá rememorando allí sus amores con Bogart y si compartirá vecindad con Tom y Katie. Cambio de foto (por cortesía de Inthesity, amante de la arquitectura).