El actor estadounidense Leonardo DiCaprio y la modelo israelí Bar Rafaeli (no confundir con establecimiento para tomar cañas y tapas), parejita sobre la que se especulaba que lo habían dejado (pues va a ser que no), andan de love-trip por Israel. Disfrutando, suponemos, de unos maravillosos días en la patria de ella, ese lugar del mundo tan poco conflictivo, en el que se respira paz y tranquilidad sin iguales (leer en tono irónico).
Pues bien, ni allí se respira paz, ni la visita de estos dos -el actor se alojaba estos días en la residencia familiar de ella- ha contribuído a ello en medida alguna. Muy al contrario, dos de los guardaespaldas que les acompañaban para su protección han sido detenidos tras una pelea durante la visita de la pareja a Jerusalén.
El detonante fueron los paparazzis que, "en cumplimiento de sus tareas laborales", no les dejaban ni a sol ni a sombra en busca de una jugosa instantánea. Los guardaespaldas para evitarlo, también "en cumplimiento de sus tareas laborales", se enfrascaron en un altercado con uno de esos fotógrafos.
Resultado: fotógrafo herido 1 - guardaespaldas detenidos 2. Todo ello a la salida de un túnel turístico junto al Muro de las Lamentaciones. Lamentándose es como debe estar DiCaprio intentando, guardaespaldas mediante, no salir en la prensa agarrado de su novia por Jerusalem, para finalmente acabar saliendo por esto otro.
Los agentes de seguridad trabajaban para una empresa israelí (en fin, como empleen los mismos métodos que el ejército de aquel país... milagro que el fotógrafo sólo resultase herido) y fueron interrogados, aunque inmediatamente después puestos en libertad. Sin embargo, los fotógrafos han puesto una demanda judicial contra ellos. ¿Habrá cambiado DiCaprio de guardaespaldas?