El guapo-guapiiiiiiiiiiiísmo de Keanu Reeves *suspiro* (perdonad por el entusiasmo pero este chico siempre ha sido una de mis grandes debilidades) ha pasado a formar parte del privilegiado conjunto de "famosos arrestados por mala conducción". Esta vez no es que el actor arrestado hubiese ingerido ninguna substancia incompatible con la práctica del manejo automovilístico, como suele ser la norma en estos casos. La causa de la detención fue que atropelló a un paparazzi brasileño, Alison Silva, de 27 años, para más señas. ¡Ay, los paparazzis! Entre esto y lo de la Pataki, últimamente no hacen más que darnos alegrías... digo, disgustos.
Lo peor de todo es que después de atropellarlo, el guapo-guapiiiiiiiiiiiísmo de Keanu Reeves *suspiro* , en lugar de socorrer a su propia víctima, salió a toda Speed (haciendo honor a la película) en su porsche deportivo. Un testigo llamó a la policía de Los Ángeles y fue entonces cuando se detuvo, lo detuvieron (valga la redundancia) y toda la historia... Suspiros a parte, esto está muy feo. No es precisamente un gesto que le honre mucho.
Según lo que cuenta la víctima, Keanu debió pensar en lugar de Te amaré hasta que te mate -una de sus películas- "te seguiré hasta que te mate". “Nunca antes alguien me había atacado de semejante forma. Como si quisiera matarme”, contaba el paparazzi. Tampoco exageremos, no creo que fuese la intención.
En resumen, un incidente más que añadir a la biografía del exótico actor de 42 años nacido en Líbano, mitad hawainao y mitad británico. Parece que a este chico las desgracias no dejan de acompañarle. Perdió a su amigo River Phoenix, luego a su novia Jennifer Syme que resultaba muerta en un accidente de tráfico, y antes ambos habían perdido un hijo que esperaban juntos.