¡Bueno! ¡bueno! ¡bueeeeeno! ¡Bueno con los jóvenes cachorros de Hollywood! Los vástagos de las estrellas de cine aprenden rápido y no les van a la zaga a sus padres en lo que a "travesuras", escándalos y extravagancias se refiere. Al menos en el caso de la hija de Bruce Willis y Demi Moore. Unas imágenes poco apropiadas de esta jovencita de 18 años se han visto publicadas en Internet, para disgusto de sus progenitores.
Los protagonistas de las instantáneas de la polémica: la hija de los actores, Rumer Willis, un amigo de la chavalita -culpable de su publicación on-line- y... como gran estrella invitada y/o elemento dinamizador: un condón. Lo que estaban haciendo con él lo podemos ver en las imágenes que ilustran convenientemente este post. Una imagen vale más que mil palabras.
El amiguito de Rumy, como buen jovencito de siglo XXI criado en la era de las nuevas tecnologías e Internet, tiene un fotolog y tuvo la genial idea de colgar en él las fotos. Fotos que una vez publicadas han corrido como la pólvora, difundiéndose por todo el ciberespacio a la velocidad de la luz. Está la situación internauta como para querer guardar un secreto y que la cosa quede entre amigos.
Creo que a todos se nos ocurren cosas "más divertidas" que hacer con un preservativo que esto que observamos. Y si fuesen "esas cosas" lo que viésemos en las imágenes entendería la polémica y la preocupación de los padres de Rumer. O al contrario, deberían estar orgullosos de tener una hija que tomase medidas de seguridad para desarrollar ciertas prácticas (la niña tampoco lo es tanto). Pero también es cierto que ¿quién no ha hecho el gamberrete a este nivel con un profiláctico a ciertas edades?
Me imagino las dimensiones de la reprimenda paterna. Aunque del mismísimo Bruce Willis se rumoreaba no hace mucho que frecuentaba compañías de dudosa reputación. Quizá no sea él el mejor ejemplo para su hija. Lo que no me explico es cómo Demi tampoco le ha dado ejemplo y algunas lecciones de economía: la actriz vendió en su momento las imágenes de su boda con Ashton Kutcher por tres millones de dólares a una revista. No sé si tanto, pero en el mercado de la prensa sensacionalista las fotos de la hija algo se habrían cotizado. Conclusión: qué gran presión ser hijo de famoso, más si se es adolescente. Sino que se lo pregunten a Paquirrín.