
Mientras la hermanísima da el salto a la pantalla grande en una co-producción hispano-italiana, y ambas hermanas Cruz se meten a diseñadoras gracias a la firma de moda Mango, de cuya próxima campaña Pe será imagen, nuestra primera nominada al Oscar como Mejor Actriz, se echa un nuevo mango, ¡uy perdón!, quería decir un
nuevo novio. Esto ya haciéndolo ella solita, sin la ayuda de Mónica, y el nominado ha llegado a su vida nuevamente desde el universo hollywoodiense. ¡Y
van cinco desde que se lanzase a la conquista de la meca del cine (y sus estrellas)! Si las cuentas no me fallan antes pasaron por sus manos:
Tom Cruise, Matthew McConaughey, Orlando Bloom y
Olivier Martínez, estos dos últimos sin confirmar (venga, "ni pa tí, ni pa mí": lo dejamos en ¡y van cuatro y medio!). El primero ex de Nicole Kidman, el segundo ex de Sandra Bullock, el tercero ex de Kirsten Dunst y el cuarto ex de Kylie Minogue. Ahora que lo pienso, este chica, amante del reciclaje, va recogiendo todas las sobras.

En realidad no es nada seguro, son todo
rumore rumore (antes o después tendré que dejar de aclarar que el 90% de los temas que trato en este blog no están confirmados). Pero esos
rumore rumore señalan ahora a... ¡sorpresa, sorpresa!:
Josh Harnett, el
ex de Scarlett Johansson, con la que, por cieeeerto, Pe compartirá reparto en la próxima peli de
Woody Allen (en la que también participa previsiblemente Javier Bardem). Mira tú qué bien, otra cosa más que van a compartir.
Rumore rumore que se han difundido, eso sí, desde tres publicaciones norteamericanas diferentes: la edición estadounidense de la revista
In touch,
The Post Chronicle y
Hollywood.com. Ahí es "ná". A lo mejor algo de verdad sí que hay.
Según se relata en estas publicaciones, aunque la parejita intenta mantener su romance en la más estricta intimidad, se pudo ver a Josh Harnett y Penélope Cruz juntitos y acarameladitos en El Coyote, que parece ser uno de los restaurantes más fashion que hay últimamente por la zona. Allí que andaban, según cuenta uno de los camareros, haciéndose arrumacos cual tortolitos.
De este modo, podemos casi confirmar que las dos hermanitas Cruz están enamoradas otra vez. Mónica Cruz encontró a su último amor, al que en un acto de alto riesgo califica como "su amor definitivo", en el rodaje de En busca de la tumba de Cristo, su primer largometraje para el cine. Espero que el resucitado no se vuelva a meter en ella cuando la encuentren después de ver su actuación (me perdonen el irreverente comentario los católicos convenicidos, más en estas fechas de Semana Santa). A ver cuánto le dura su nuevo chico de nombre Paolo, de nacionalidad italiana y de profesión especialista de cine.