La actriz Jennifer López ya no sólo viene a Europa a presentar películas, también a demandar. La sex-symbol y su marido, el cantante Marc Anthony, han interpuesto una serie de demandas por difamación ante tribunales europeos contra la publicación estadounidense National Enquirer. La demanda se debe a unas acusaciones relacionadas con un escándalo de drogas que se publicaron en la revista sobre la pareja.
La demanda ya ha sido presentada por el abogado Paul Tweed, experto en estos temas, ante la Corte Suprema de Belfast y en breve tiempo la revista de Nueva York recibirá la citación judicial. La gira de demandas se completará en otras ciudades, como Dublín y Londres. Se me ocurre que a su próxima gira de conciertos por Europa, JLo podría llamarla Demanda Tour 2007. Por lo visto, los famosos cruzan el charco para "hacer estas cositas" porque en EE.UU., debido a su primera enmienda, es difícil ganar casos por difamación. Y con esto de Internet, que las noticias se pueden leer en cualquier parte del mundo, pues eso: saltamos el charco y demanda que te crió vía corte de la vieja Europa, Belfast, por ejemplo.
Lo cierto es que las decisiones editoriales y conclusiones de esta revista son un poco arriesgadas. Tuvieron la genial idea de relacionar a la pareja con un asunto de drogas porque Marc Anthony había sido retratado con un fotógrafo que, posteriormente, fue acusado de posesión de heroína. Puestos a sacar deducciones sin fundamento yo no tendría dudas de que el portorriqueño consume drogas (alucinógenas, me atrevería a afirmar tajantemente) después de leer las declaraciones de éste diciendo que la fallecida Rocío Jurado se le apareció en sueños para dictarle una canción que compuso para su amada. "Fue un sueño muy corto, duró unos quince minutos, pero muy intenso, muy vivo. Ella me cantó una canción. Muchas veces he compuesto en sueños, pero en esta ocasión se trataba de una melodía completa. Al final me dijo: 'es para Jenny'. Y también me dio el título, Qué hiciste", contó el artista. Yo flipo.
Viendo que la canción que interpreta la actriz ha vendido más de 20.000 copias y está siendo una de las más descargadas en Internet, se me ocurre que National Enquirer podría titular que el último deseo de Rocío Jurado fue que JLo se forrara. La vería con necesidad a la pobre. Todo sea que Rocío Jurado, desde el otro mundo, tome también el camino de la demanda, esta vez no por difamación sino por plagio.