Espiritual y religioso que nos ha salido el actor con nombre de tomate frito, Orlando Bloom. A la hora de clasificar estrellas de Hollywood según sus adiciones religiosas, podríamos dividirlas en dos grandes grupos: 1) los que se alienan, digo alinean, en las filas de la Cienciología, con el excéntrico Tom Cruise a la cabeza, y 2) los que optan por el budismo, véase Richard Gere, Keanu Reeves o Penélope Cruz, ésta última ex novia del actor. Desde hoy Orlando pasa a formar parte de la segunda categoría. Aunque si somos precisos no es así exactamente, porque se retira del cine y del frívolo mundo de Hollywood para dedicarse por completo a profesar la fe budista, con cantos y oraciones incluidos. Pues sí que nos ha salido espiritual, ¡y cómo!
El actor inglés que saltó a la fama por su interpretación en El señor de los anillos, papel desde el cual no ha parado de trabajar, ha decidido que ha llegado el momento de aparcar su carrera profesional y dedicarse a reflexionar sobre su vida. No lo critico, Buda me libre. Es más, le envidio por su decisión. Bien sabe Buda que a mí me gustaría poder hacer lo mismo. El problema es que si yo "aparco mi carrera profesional", no sé de qué iba a vivir, como la mayoría de los mortales, supongo. Vamos, que el hambre y el pago mensual del alquiler o hipoteca deja poco espacio para ser espiritual. Si lo hiciera, más que reflexionar y meditar lo que iba a tener sería una considerable serie de alucinaciones provocadas por la ausencia de alimento.
Por lo visto, el temprano éxito de Bloom no le ha sentado muy bien: "no existe una guía que te explique cómo es ser famoso", dice. Madre, ¡qué problemas! Que pruebe a mirar en alguna gran superficie en "Libros", sección "Autoayuda", a lo mejor sí que hay publicado algo. La decisión de su retiro espiritual la tomó tras un reciente viaje que el actor de Piratas del Caribe hizo a Sudáfrica en el que se sintió 'muy solo y aislado' y tuvo 'tiempo para pensar' por donde quería conducir su vida. "Cuando tu novia te deja, cuando tu vida te pasa factura y ves que tu madre te llama desesperada vives un infierno", me entran escalofríos sólo de ponerme en su lugar.
Nos aclara, por otro lado, que "La filosofía que he abrazado no consiste en sentarse a la sombra de un árbol para mirarme el ombligo". Ah, ¿no? Pues eso tampoco estaría mal. "Se trata de estudiar lo que no funciona en mi vida y usar la energía para seguir adelante y lograr vivir mejor", ha dicho en declaraciones al diario Mirror. Pues nada, ¡suerte!. A ver si así consigue ser más feliz. Aunque creo que antes del retiro tendrá que dedicarse a las arduas tareas de promoción que va a requerirle la Disney, ya que el 25 de mayo se estrena la tercera entrega de la saga Piratas del Caribe.