
La actriz
Keira Knightley no puede con la vida... con la vida de la estrella de Hollywood, puntualizo. Vamos, que no puede con la fama. La presión del estrellato puede con ella. Así lo confesaba en una entrevista publicada en la revista
Elle. La chica está pensando dejar el mundo del cine porque quiere "
tener una verdadera vida". ¿Qué se piensa? ¿Que ésta que lleva es de coña? ¿Que vive en
El Show de Truman, bueno en el Show de Keira en este caso? Pues ya van dos: hace nada era
Orlando Bloom el que
decía que se retiraba para ponerse el hábito budista. Casualidades de la vida o no, pero ambos son protagonistas en la saga
Piratas del Caribe, cuya tercera entrega está a punto de ser estrenada. Al final va a ser verdad que es duro esto de ser actor famoso.
¿Será una maldición? No de la perla negra, sino de los actores de
Piratas del Caribe? Ya sólo me queda oír que
Johnny Depp también está harto de esto de la fama. Aunque esto último lo dudo, al menos si nos atenemos a sus recientes declaraciones de las que se deduce que el actor está más feliz que una lombriz con su papel de Jack Sparrow: "
ser él es divertidísimo", declaraba a la revista
Top of the Pops, y añadía que quiere hacer
Piratas del Caribe toda su vida. No me extraña, con la pasta que se debe estar embolsando el mozo. Al parecer la joven Keira no está tan encantada con toda la fama y popularidad que le está trayendo la taquillera serie de películas. El buen sueldo no le debe compensar los disgustos que esto conlleva.
"La fama es algo muy loco. Creo que tengo que limitarme o incluso abandonar el asunto totalmente", confesaba la actriz de 22 años. Si hay algo que le está afectando especialmente son las especulaciones que aparecen en todos los medios sobre su supuesta anorexia. La verdad es que es difícil no hacerlas porque, yo no digo que sea anoréxica, pero desde luego que en muchas de sus imágenes la actriz lo parece. Por otro lado, sería injusto que no sufriera esta enfermedad y tuviese que aguantar todas estos comentarios por su físico menudo. En cualquier caso, Keira se va a esforzar por demostrar que no lo es (anoréxica) en un juicio que tiene pendiente sobre este asunto con el diario Daily Mail. Keira Knightley ha demandado al periódico por publicar en enero una información en la que se afirmaba que sufre un trastorno alimenticio y que se ilustraba con unas imágenes de la actriz británica en la playa.
A diferencia de Orlando Bloom, Keira no ha informado aún sobre en qué va invertir su tiempo cuando deje esto de la interpretación, si es que lo acaba haciendo. Yo le sugiero que podría comenzar con una ruta gastronómica por cualquier región de la península Ibérica. Se me ocurre que la inicie en Segovia y su cochinillo o Burgos y sus morcillas, por ejemplo. Si lo hace seguramente le resultará más fácil demostrar en el juicio que está perfectamente sana.