
El director de cine
Guy Ritchie y la reina del pop
Madonna -más conocida últimamente por ser cara de una firma de moda y por su "periplo adoptivo"- no pasan por el mejor momento de su matrimonio. Según ha publicado
News of the World, desde que adoptaran a su hijo David Banda en Malawi la pareja -que llevan casados seis años- no para de discutir, cada uno hace su vida independientemente del otro y duermen en camas separadas. A mí esto de que duerman en camas se-paradas me da muy, pero que muy mal rollo. Parece que, además, la personalidad dominante de ella no contribuye demasiado a que la relación fluya por el río de la tranquilidad.
Nada, que no ganamos para disgustos. Primero los rumores de malas avenencias entre Tom y Katie, luego entre Brad y Angelina y ahora esto. Menos mal que también leo que, por lo menos estos están haciendo todo lo que pueden por salvar la relación y preservar la institución del matrimonio. ¿Cómo? Pues como hace la gente con posibles: yendo a terapia matrimonial. Todavía hay esperanza para que el matrimonio se salve.
A todas las causas de crisis matrimonial en breve se unirá una más. La parejita se separará por motivos profesionales: pronto Madonna tendrá que viajar a Estados Unidos para grabar su nuevo trabajo. Guy insiste en que ella se quede en Londres, donde vive la pareja. Quién sabe si un poco de distancia puede venir bien a esa relación. Por lo visto, los problemas entre ambos, que han empezado hace un año,
se agudizaron cuando hace un mes Ritchie no quiso acompañar a su mujer a Malawi, donde visitó el lugar donde vivía su hijo adoptivo David. Ella lo llamó desconsolada para que fuese, pero ni por esas.
Lo que me preocupa ahora es si finalmente se rompe este matrimonio qué es lo que va a hacer Guy profesionalmente hablando, porque parece que últimamente había enfocado su carrera de cineasta en hacer películas con su famosa esposa como protagonista. La dirigió para el video musical de la canción What It Feels Like for a Girl,
en un cortometraje titulado Star y en la película Barridos por la marea. Aunque parece que ella no le ha dado mucha suerte porque desde Snatch, cerdos y diamantes, el director no levantaba cabeza.