Adivina, adivinanza: ¿De quién voy a hablar hoy una vez más? Caliente-caliente. Tanto que te quemas. En efecto, de Lindsay Lohan.
Si alguien pensaba que el despropósito en el que se ha convertido la
vida de esta díscola jovencita no le iba a servir de nada, ni
le iba a traer nada provechoso, he aquí la prueba de que se equivocaba.
Me refiero a nada más a parte de que le cancelen contratos para rodar
películas.
La actriz encabeza una de esas listas que cada cierto lapso de
tiempo elaboran cierto tipo de publicaciones. Y no me refiero a la
lista de Forbes. En este caso la publicación es la edición internacional de la revista masculina Maxim,
una de las más propensas a rellenar sus contenidos con estos
listados tan clarificadores para el mundo de la ciencia. A partir
de una encuesta realizada entre sus lectores ha salido una
clasificación que han llamado 'Hot 100'. La primera de la lista: Lindsay.
Se trata de una selección de las cien féminas más calientes -no se aclara más el término- del mundo del cine, la televisión, la música, la moda, el deporte,... el show bussiness
en general, vamos. Y Lindsay, que debe ser que vuelve loquitos a los
hombres con su calentura y sus actitudes vitales, tiene el honor de
ocupar el primer puesto. En el tema de calentar sin tocar es como los
microondas, no tiene competidor.
En puestos inferiores de las 'Hot 100' encontramos a Jessica Alba, en el segundo lugar, habitual de estos listados -recientemente fue elegida la más sexy del planeta por los lectores de FHM-, detrás de ella la sensual Scarlett Johansson, y en cuarta posición la cantante Christina Aguilera. Jessica Biel cierra los cinco primeros puestos, mientras que la primera latina que encontramos es Eva Mendes, en séptimo lugar. Nuestra Penélope Cruz se queda un poco por debajo del meridiano de la tabla, en el puesto número 58. Algo es algo.
Jolgorios,
borracheras constantes, consumo de estupefacientes, un vestuario que
deja ver más que insinúa, romances varios y una vida disoluta en
general por fin han dado su fruto para Lindsay. Un fruto además de los
triunfos en su vida sexual, aclaro. Aunque la practicidad de este
primer puesto, me permitan que la cuestione un poco. No sé como quedará
en su curriculum. En cualquier caso, la frase de Mae West, "las
chicas buenas van al cielo y las malas a todas partes", se podría
cambiar en el siglo XXI por "... y las malas a los listados de Maxim".