La ¿actriz? o más bien hija de papá productor, Tori Spelling (sí, sí, aquella que se hiciera conocida por salir en la serie Sensación de vivir que casualmente producía su padre) es una chica multifacética. Sobre la utilidad y atractivo de sus múltiples facetas ya no sé qué opinar. Tori, además, de estar participando actualmente en un reality-show televisivo (para esto hemos quedado una vez fallecido el padre), junto a su marido -del que, no hace mucho, ha tenido un hijo- se ha hecho reverenda u oficiante de bodas y casamientos. Yo lo veo estupendo como alternativa. Siempre hay que abrirse puertas por si acaso lo de actriz no cuajara (que parece que no lo hace) y nunca es tarde para reconducirse uno profesionalmente.
Esta rubia oxigenada y siliconada se ha sacado el título oficial de reverenda por un cursillo on-line y está de lo más contenta. Así lo expresa: “Hice el curso online la semana pasada y mi certificado oficial está en el correo. Estoy muy orgullosa. No puedo esperar más para colgarlo”. Tanto que, fijáos, hasta lo va a enmarcar y colgar. Hay que ser ridícula, sinceramente.
Ya que se pone también puede incluir esta nueva faceta en su currículum, en el apartado de "hobbies y aficiones". Y en el de "experiencia profesional". No en vano, la ¿actriz? ya ha oficiado su primera boda.
Tori Spelling a casó dos personas del mismo sexo en una ceremonia celebrada en el Chateau La Rue, el lugar donde graba su
reality-show.