¿Quién pensáis que es esta -o mejor dicho este- que aparece en la foto? Pues aunque no lo parezca, se trata de John Travolta -si bien si nos fijamos, esos ojillos lo delatan- caracterizado para el rodaje de su última película, eso sí. No es que se haya pasado con las tapitas (aunque a estas alturas de la película no luce el tipo de Fiebre de sábado noche, tampoco ha llegado a este extremo), ni que se haya pasado al travestismo.
Él es ella, Edna, la protagonista del filme Hairspray, cinta con la que Travolta vuelve al musical, género con el que se hizo famoso y que había dejado un poco abandonado: desde Stay Alive no había vuelto a él. Travolta comenta sobre su transformación: “Me sentí verdaderamente sexy", en tono de jerigonza. Y eso que no estaba muy seguro sobre si aceptar el papel. Lo que no sé es que pensarán en la Cienciología, de la cual es adepto John Travolta, sobre este "arriesgado look" (con lo raritos que son estos, a saber...).
Para dar en pantalla de esta guisa, el actor ha tenido que someterse dariamente a cinco horas de sesión de maquillaje, así como llevar unas cuantas prótesis; todo ello para meterse en la piel de Edna, una ama de casa de 135 kilos. Ni uno de esos kilos disumula con el modelito rosa palo de lentejuelas que luce en la imagen.
Esta "sexy mujer" no está nada mal rodeada en lo que a elenco de estrellas se refiere: Christopher Walken en el papel del marido o Michelle Pfeifer, James Marsden y Queen Latifah. Además, la película supondrá el debut de Nikki Blonsky, que interpreta a la hija de Travolta, en la gran pantalla.