Lo que no inventen los americanos: el Día de Acción de Gracias, Holloween, las despedidas de soltero/a, el día de los enamorados,... y para más inri, luego nos lo venden y nostros se lo compramos. Todos y cada uno de estos inventos pasa, además, por tener que consumir algo. La última "fiesta consumista" de la que me he enterado que utilizan los yankis para celebrar alguna cosa es el 'baby shower'. Ni pajolera de que esto existía, pero ha llegado hasta mi conocimiento -no sé como he podido vivir hasta ahora sin saber del baby shower- porque recientemente lo ha celebrado la actriz Naomi Watts.
Para los "despistados" como yo, aclarar que el baby shower es una reunión de amigas en las que éstas le regalan a la futura mamá -la actriz Naomi Watts en este caso- a objetos prácitocos para el bebé. Todo el "ajuar churumbel", ya se sabe: cuna, sillita, ropa, etc. etc. Toda esa cantidad de cosas que debe necesitar un recién nacido. Últimamente los niños en lugar de con un pan debajo del brazo vienen con una lista de cosas y una factura. Oye, si una parte te la subvencionan las amigas vía baby shower, eso que te quitas y te ahorras.
En teoría esto una fiesta sólo para chicas, como las fiestas del pijama, he de suponer. Sin embargo, el novio de Naomi, Liez Schreiber, se saltó el protocolo y asistió al encuentro.
Esta fiestecilla, que me la imagino fascinante a la par que alocada y trepidante (a la altura de las que celebra George Clooney en su villa italiana, seguro), tuvo lugar en la casa que la pareja tiene en Los Ángeles. Compañeras y amigas de profesión como Kate Hudson y Carla Gugino se acercaron hasta allí con sus regalitos para el bebé. La revista que da la información, People, no comenta nada sobre Nicole Kidman, también íntima de Naomi.
De momento, no me viene ninguna reunión social más coñazo que esta... Se lo debieron pasar ¡pirata! ¡pirata!. Seguiré esforzándome a ver si se me ocurre algo.