El Festival de Cine de San Sebastián celebra estos días su 55ª edición y si bien es cierto que esto no es Hollywood, ni los Oscar, ni tan siquiera Venecia -lo de este año del festival del Lido ha sido un chorrear de estrellas del celuloide-, también es verdad que por la capital donostierra sí se deja caer/ver alguna que otra celebrity. Por el momento el que más pasiones ha levantado ha sido el actor Richard Gere, que a pesar de que ya ha rebasdo la cincuentena sigue levantando pasiones allá por donde pasa (que se lo digan a mi madre). Además, por si fuera poco su atractivo, el hombre es un dechado de amabilidad y buena atención a prensa y fans. Comentaba que llegó en chandal al festival -su mujer en vaqueros- porque no esperaba semejante recibimiento. Y aún así estuvo encantandor y sedujo a todos los habidos y por haber. No sólo ha acudido el actor a San Sebastián para demostrar lo simpático que es, también recogía el premio Donosti y presentaba su película La gran estafa.
Antes que Gere -que era homenajeado con el Premio Donostia al tiempo que presentaba su película "La gran estafa"-, en lo que a estrellas se refiere, inauguró el Ceramenten un Viggo Mortensen cuya peli, Eastern Promises, dirigida por David Cronenberg abría el festival. Otro que también se presentó ante los periodistas con la bandera de la simpatía por delante. Al enterarse qeu entre la prensa había un periodistas argentino seguidor de un equipo de fútbol rival preparó un escenario con los colores del suyo, el San Lorenzo. Personalmente lo que ya no me gustó tanto, es ese bigotillo y esa barba que se ha dejado por exigencias del guión y que, pasadas éstas, sigue manteniendo.
Otra star que recoge en San Sebatián el Premio Donostia será la actriz (también directora y escritora) Liv Ullman, musa inspiradora del director Igmar Bergman. Lo hará como lo hicieran en otras ediciones actrices y actores de la talla de Gregory Peck (el primero en recibirlo cuando este se instauró en 1986), Robert Mitchum, Lauren Bacall, Michael Caine o Anthony Perkins, entre otros muchos.
Y, sinceramente, poco más. Poco más en lo que a grandes estrellas que copan las portadas de revistas y periódicos a cada paso que dan. Ni una Angelina y un Clooney que llevarnos a la boca. Lejos quedaron aquellos años en los que se paseaban por las inmediaciones de la playa de la Concha mitos del cine como Audrey Hepburn, Kirk Douglas, Alfred Hitchcock o Glenn Ford. ¿Se resistirán las estrellas a pisar el festival por aquella "maldición del Festival"? Anthony Perkins y Bette Davis murieron después de ser homenajeados en San Sebastián, mientras que a Paco Rabal le sobró con ser elegido para recibir el Premio Donosti, ni siquera puedo recogerlo.
Supongo que ahora se entiende la pregunta que titulaba este post: ¿San Sebastián tiene celebrities? Pues tenerlas las tuvo, y alguna, tipo Gere en esta ocasión, hace el esfuerzo de acudir, pero poco más. Ah, sí... Demi Moore también parece que se acercará hasta allí. Pues vale.