Nuestro pequeño Harry Potter ya está hecho todo un hombretón, y lo único que le faltaba para confirmarlo era perder su virginidad. Y lo ha hecho. En la vida real ni idea si el chico seguirá siendo virgen o no -desde luego que candidatas a hacerle "el favo"r no deben faltarle-, pero en el cine ya sabemos que Daniel Radcliffe, el actor que le da vida en todas las películas de la saga, ha sido desvirgado. Se ha producido en el rodaje de su nueva película, December Boys, donde protagonizaba su primera escena de sexo interpretado junto a la rubia y guapa actriz Teresa Palmer.
Y, como en la vida real, Harry tenía cierto "miedo" escénico (en este caso nunca mejor dicho) llegado el momento. Pero no el típico miedo a "no cumplir", el que se tiene el miedo en la vida real, sino más bien todo lo contrario. Esto es, miedo a "cumplir" en el sentido que no tenía que cumplir. O dicho de otra forma, miedo a que su "varita mágica" le jugase una mala pasada e intentase y se pusiese juguetona cuando no debía.
Así lo ha confesado el propio actor en unas declaraciones a The Guardian: "Teresa es una chica hermosa" y él estaba preocupado por... "tú sabes, ciertas cosas".