Arnie demuestra de nuevo su talante. Talante, el de Schwarzenegger, que no es precisamente tolerante. El antes actor, y ahora gobernador de California, parece que se posiciona una vez más en contra del matrimonio homosexual. Se erige de nuevo como el Gobernator de la más rancia y anti-liberal moral católica en el estado que gobierna con brazo de Terminator, esto es, en California. Vamos, que los gays lo llevan de culo como quieran casarse y sigan votando a Arnie Schwarzenegger.
La organización Human Rights Watch (HRW), por su parte, le ha instado a legalizar los matrimonios homosexuales y, de esta forma, "garantizar los derechos humanos básicos de todos los californianos". En 2005 el actor metido en política ya vetó un proyecto de ley por el que sería posible que los homosexuales contrajesen matrimonio. Ahora se le presenta una segunda oportunidad (de decir "no" me da a mí): hasta el próximo 14 de octubre tiene de plazo para firmar o vetar la que se llama Ley de Protección de la Libertad Religiosa y del Matrimonio Civil. Human Rights Watch ha enviado una misiva al actor en la que le pide aprovechar esta "segunda oportunidad de hacer lo correcto" y extender el matrimonio civil a las parejas homosexuales.
Pues me da a mí que por mucha gaita y por mucha carta que le manden va a ser que no... creo que les daría más resultado si la carta se la enviaran a Papa Nöel las próximas Navidades. Además, Gobernator parece que está cogiendo carrerilla en esto de vetar leyes con tintes medianamente liberales: recientemente hizo lo procedente con un proyecto de ley que habría permitido a los californianos votar por una medida que le hubiera pedido a Washington el retiro inmediato de las tropas estadounidenses de Irak. Lo cierto es que me hubiese extrañado lo contrario. La reflexión profunda (y sin que sirva de precedente): el mundo del cine ganó cuando este siniestro personaje (y mal actor) se metió en política, pero el mundo de la política no ha ganado nada, más bien ha perdido. Lo imagino en su casa comentándole a la sobrina de John F. Kennedy -con la que está casado-: "estos maricones de mierda no se van a casar legalmente mientras en California mientras yo siga gobernando". Ojito que hubo uno que pasó de actor a presidente de los EE.UU., precedentes los hay.
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