Quien lo diría. Quien diría que una mujer tan elegante a la par que etérea (como casi todas las actrices francesas, para qué negarlo) como Juliette Binoche iba a acabar posando completamente desnuda en la revista Playboy. Pues así va a ser, o mejor dicho, así ha sido: a sus 43 primaveras, la actriz de El paciente inglés posa esplendorosa como dios la trajo al mundo en la versión francesa de la famosa revista en el inicio de una nueva etapa de ésta. Desde luego que han empezado con buen pie esta nueva andadura... con buen pie, con buen culo, con buenas piernas, con buenas tetas,... con buen desnudo, siendo precisos.
La intérprete parisina asegura: "Me convencieron para hacer la producción porque hay un equipo joven que quiere cambiar el modo de mostrar los desnudos. En mis fotos se ve el cuerpo de una manera diferente, como si también mostrara el alma. Siempre tendemos a separar el cuerpo del espíritu o el cuerpo de las emociones". Pues no dudo yo que quieran mostrar el alma de la actriz con estas fotos, pero me atrevo a asegurar, sin temor a equivocarme, que quienes compren la publicación no es su "alma desnuda" precisamente lo que esperan encontrarse en las páginas interiores. Parece que Juliette ha soltado el típico "rollo justificación" que sueltan la mayoría de las actrices que acaban dejándose fotografiar en bolas... esto es: "yo no queríaaaa, me convencieron", por una parte y "son fotos artísticas", por otra. No lo dudo, que sean artísticas las imágenes, pero cierto es que ningún otro tipo de "fotos artísticas" despiertan tanto ¿interés? -y no sólo interés- y se cotizan tanto como las fotografías de desnudos.
En cuanto a lo de que la convencieron, estoy también segura que algún cuantioso cheque tendría algo que ver en esa capacidad de convicción por parte de quien le hiciese la propuesta. Supongo que se trataría de Yan Ceh, el redactor jefe de la revista, quien comenta: "Son fotos de desnudos artísticos que ilustran una entrevista sobre el cuerpo, la mística del cuerpo y una reflexión más global sobre la imagen de la mujer transmitida por los medios de comunicación y la publicidad". ¡Sublime! Si resulta que se trata de desnudo con mensaje. Espero que a nadie se le ocurra practicar el culto a Onán mientras contempla estas fotos porque queda bastante claro que no es la intención que se persigue.
La actriz ha sido capturada sin ropa alguna por la fotógrafa Marianne Rosenstiehl, quien se ha encargado de imprimirle ese aire artístico al desnudo de Juliette. El reportaje gráfico se acompaña con una entrevista realizada por Antoine de Baecque, antiguo redactor jefe de la mítica revista de cine gala Cahiers du Cinéma y del diario Libération. No se puede negar que se han preocupado de adornar las imágenes con un halo cultureta de altos vuelos. Yo sigo pensando que un desnudo es un desnudo, para lo bueno y para lo malo (si es que tiene algo de malo; aunque para los que se empeñan tanto en justificarlo debe tenerlo).