Qué bonito es el amor (cuando es de verdad) y qué bonitas son sus demostraciones públicas. Demostraciones como las que se hacen en ocasiones los actores de Hollywood: con un hermoso y prolongado morreo le ha demostrado su amor y admiración el actor John Travolta al veterano Kirk Douglas. Ha sucedido en la ceremonia de entrega de premios del Festival Internacional de Cine de Santa Bárbara. A juzgar por la cara del protagonista de Espartaco, no parecía que se esperase esta afectuoso beso que le ha plantado Travolta, así sin comerlo ni beberlo. El padre de Michael Douglas parece que se quedó un poco atónito ante la situación, pero lo cierto es que tampco apartó los labios (o Travolta no le dejó hacerlo, porque lo tenía bien enganchado del cuello con su mano).
El protagonista de Grease y Pulp Fiction tenía que hacerle entrega de un galardón en reconocimiento a toda su carrera cinematográfica. Según se lo entregaba debió pensar que él no se iba a quedar sin saber a qué sabían los labios de una leyenda viva del cine (eso o iba un poco "mamado" que también es posible... y se produjo el típico momento "exaltación de la amistad" que se da en estos casos). Fuera como fuese, Travolta lo pensó y lo hizo... o lo hizo sin pensar, según se vea. Parece que no es la primera vez que el protagonista de Fiebre del sábado noche siente unos deseos irrefrenables de besar en la boca a otro hombre. Al parecer, hace unos meses, una publicación pilló a Travolta plantándole un beso a un amigo desconocido mientras lo despedía antes de partir de viaje, en Canadá. A lo mejor le ha acabado cogiendo gustillo al tema y puedo que sigamos viéndole en actitudes cariñosas de vez en cuando.
Afortunadamente este beso quedará en una mera anécdota y no tendrá las nefastas y desproporcionadas consecuencias que han tenido otros ósculos como aquel que le propinó el actor Richard Gere a la actriz de Bollywood, Shilpa Shetty. Con aquello sí que se armó de verdad. En su país no se lo tomaron como una simple anécdota, sino más bien como una ofensa en toda regla a su cultura. En algunas ciudades, incluso, se quemaron efígies del actor protagonista de Pretty Woman. En el caso de Douglas y Travolta al único que podría ver un poco ofendido es al gobernador de California (estado donde se celebraba el festival marco del morreo), Swarchenegger_gobernator, por las tendencias homófobas que ha demostrado más de una vez. Pero si se ofende, que se aguante ¿no?
Travolta se puede convertir en la versión masculina de Jennifer Aniston, otra que no ve problema en ir besando en la boca a diestro y siniestro. Besó a Jerry Gyllenhaal en la ceremonia de entrega de unos premios de caracter gay, y lo ha hecho con otras actrices para la ficción en varias series de televisión. Nada como besarse entre actores del mismo sexo: el morbo está servido.