Lo de Angelina Jolie y Brad Pitt cada vez se parece más a un telefilme de Antena 3 a las cuatro de la tarde. Un melodrama en toda regla. Resulta ahora que Zahara, la hija adoptiva de la pareja, fue concebida como resultado de una violación. Según cuenta su propia madre biológica, etíope, ella fue violada cuando regresaba del trabajo por un hombre que la amenazaba con un cuchillo. La niña así concebida fue adoptada por la actriz en el año 2005.
Esto lo ha relatado la que se supone madre de Zahara, Mentwabe Dawit, al periódico Telegraph.co.uk, dos años después del nacimiento de la pequeña.
La mujer afirmó que temía las consecuencias y la discriminación que la violación le originaría, debido a que en su tribu las violaciones son tabú. Es por ello que lo mantuvo en secreto. Al parecer ya no teme nada, por mucho tabú que esto suponga en su tribu. Es más, a pesar de sus temores, está contenta de haber tenido a su hija (sólo faltaba) a quien considera muy afortunada de haber sido adoptada por Angelina Jolie y Brad Pitt. Ni que lo diga. La pequeña no podía haber caído en mejores manos, la verdad. No le va a faltar de nada, si acaso un poco de anonimato, pero supongo que eso es algo que se puede sacrificar en favor de otras cosas como... ¿comer todos los días? (a parte de tener un hogar en el que recibirá amor y atenciones).
La cuestión es: ¿era necesario y fundamental que el resto de la humanidad supiese que esta niña es fruto de una violación? ¿Qué tipo de madre hace público, a nivel mundial, ese dato con el riesgo de que la niña se entere cuando sea un poco más mayor? (... que se entere ella y sus futuros -y potencialmente crueles- amiguitos del cole ). Y, ¿qué interés tendría esto si la niña no fuese hija adoptiva de Angelina Jolie y Brad Pitt. En fin, hay cosas que no dan para frivolidad alguna.