¿Os acordáis que hace un tiempo se daba la noticia de que el actor Adrien Brody estuvo a punto de morir en la India? Pues resulta que en similar situación se ha vuelto a ver y, además, en el mismo país que, según contaba, le pasó en la anterior ocasión. Con esta ya van dos y... se dice que a la tercera va la vencida. Si yo fuese Elsa Pataky tendría cuidado, no vaya a ser que se quede sin novio hollywoodinese que llevarse a la boca por estas casualidades nefastas del destino.
Si la otra vez fue por un incidente en una furgoneta, esta vez la culpa ha sido de una vaca, ese animalito que allí es considerado como sagrado. "Casi muero al chocar contra una vaca en la India", relataba el ganador de un Oscar por El pianista. Esta vez el actor de Manolete iba conduciendo en moto por una autopista de la India cuando el vehículo que iba delante de él frenó inesperadamente y paró en un lateral de la carretera porque se cruzó el animal sagrado. Así lo contaba el propio Adrien: “Casi muero. Iba detrás de un tuk-tuk, pero el conductor paró a un lado y entonces fui sorprendido por una vaca que venía hacia mi. Bloqueé los frenos, patiné y me encontré de golpe en dirección hacia el animal".
De nuevo al borde de la muerte... como siga a este paso este chico no nos llega a fin de año. Aunque empiezo a pensar que Brody es un poco exagerado al contar sus sucesos y anecdotillas... o es un poco gafe, porque eso de estar a punto de morir en dos ocasiones y habiendo transcurrido poco más de un mes entre una y otra vez.
Menos mal que se lo toma con humor. Su reacción en el momento del accidente fue más cómica que dramática: "Yo me reía porque me parecía tan absurdo. Pensaba ‘esta va a ser la manera que me recordarán'. Tantos años de trabajo duro y este es el resultado." Razón lleva, porque si hubiese muerto (dios no lo quiera) por culpa de una vaca hubiese ocupado más portadas de periódicos que con todas las películas que ha rodado juntas. Esperemos que Adrien Brody se desenvuelva mejor con los toros en la pantalla como Manolete que en la vida real con las vacas como motorista.